Los órganos de Inteligencia de la Policía Nacional cuentan con información que indica que Luis Osegueda López, conocido como Alberto, alias “El Cochi”, aún no ha salido del país.
Esa información lleva a pensar a la jefa de esa institución, primera comisionada Aminta Granera, que puede capturarlo en los próximos días.
“En estos momentos él se encuentra prófugo, acorralado, contra la pared, porque sabe que toda su base logística y su grupo prácticamente está completamente desarticulado”, afirmó la jefa policial, quien considera que esto le da ventaja para capturarlo y remitirlo a la justicia nicaragüense.
“Nosotros creemos que todavía está aquí y estamos haciendo un trabajo de búsqueda y captura muy fuerte de todo el sistema policial. Ya están advertidas las fronteras, desde ayer (jueves) enviamos su fotografía”, dijo Granera.
La jefa de la Policía considera como un avance en las pesquisas haber podido identificar al cabecilla narco, pues hasta hace poco “era el gran mito, nadie le había visto el rostro o si se lo habían visto no lo querían describir”.
La Policía conoce que desde el sábado de la semana pasada, “El Cochi” abandonó su casa en las inmediaciones de la Clínica Don Bosco, en Managua, lo que le ha permitido esconderse o salir del país. “Pero estamos haciendo coordinaciones con las otras Policías de la región centroamericana, México y Estados Unidos, de tal forma que nosotros nos dispongamos como un solo sistema para su captura”, dijo Granera.
Aunque la jefa policial prefiere no entrar en detalles sobre si fue el propio cabecilla narco quien la amenazó de muerte, recordó que éste “es el supervisor, el coordinador de este grupo en Nicaragua y este grupo evidentemente es quien emitió las amenazas”.
Las inspecciones posteriores que ha realizado la Policía les ha permitido detectar entre las ocupaciones la existencia de prismáticos, utilizados para operaciones especializadas.
La jefa policial señaló que el colombiano con identidad mexicana Samuel Gutiérrez Lozano, o Javier Carrillo Maestre, sigue dirigiendo esta estructura desde México y aunque estima que éste no intentará reingresar al país, pretenderá al menos reorganizar su grupo, pero la Policía Nacional “está atenta y está preparada para seguir trabajando como hasta ahora lo ha venido haciendo”, refirió.
Posterior a las capturas de los sicarios narcos, la Policía ha coordinado con la DEA. Aunque Granera aclaró que todo el trabajo se ha hecho con Inteligencia propia de la institución nacional.
La Operación Fénix que desmanteló la red narco es considerada la primera de esta magnitud. Y según Granera fue en diciembre pasado que decidieron enfrentarlos. “Nos sentamos y valoramos la existencia de este grupo, sabíamos que estaba operando, que existía, pero no sabíamos hasta dónde llegaba la magnitud de su organización”.
El trabajo de análisis de la presencia narco desde septiembre del año pasado, dio inicio a un trabajo de Inteligencia. Los resultados del trabajo de Inteligencia indicaban que los extranjeros se relacionaban con lugareños que mostraban una solvencia económica sin una base sólida. Y mencionan entre los nacionales a Rodrigo Cruz Barrios, alias “Gigio”, Evert Vílchez Dinarte, alias “El Ronco”, José Sandino Gonzaga, alias “Chan”, entre otros a quienes mediante trabajo de Inteligencia los observaban en reuniones constantes.
Carlos Cisnados Pasos, alias “El Chontaleño”, se movilizaba en una camioneta Toyota Tundra, color negro, en la que visitaba con frecuencia la ciudad de Rivas, en compañía de un primo suyo de profesión abogado.
Cisnados Pasos, en compañía de otras personas, visitaba constantemente la finca Miramar, en Tola y fue visto en continuas reuniones con mexicanos y en compra de ganado.
En el informe cronológico presentado a la jefa policial, los oficiales de Inteligencia señalan que “en las costas se observa movimiento de lanchas y acopio de mucho combustible por parte de los pescadores, lo que no era congruente con el producto que estaban entregando a los acopios de pescado”.
Tras el desmantelamiento de la red narco, la Policía ha reforzado la seguridad de las delegaciones policiales y de jefes policiales. “Sabemos que corremos un riesgo, pero es un compromiso que tenemos”, indicó Granera.
Consideró que todos los cárteles son peligrosos y prueba de ello es la logística ocupada a la estructura desarticulada.
“Nuestros países son una ruta de paso de la droga de Sur a Norte, el problema es que nos van dejando droga aquí. El problema es que nos van metiendo aquí sicarios y criminales y podemos terminar con niveles de violencia insospechados si no cortamos a tiempo las pretensiones del crimen organizado”, añadió.
La jefa policial reconoció que varios de los mexicanos capturados tienen antecedentes en otros países, pero prefirió esperar las coordinaciones con las autoridades de la región.
Confirmó que existe interés por parte de las autoridades mexicanas por lo menos de dos sujetos que han sido identificados como sicarios.
EVIDENCIAS EN VEHÍCULOS
El jefe de Relaciones Públicas de la institución, comisionado mayor Alonso Sevilla, confirmó que las inspecciones realizadas con la técnica del Ioscan revelan resultados positivos en nueve de 14 vehículos ocupados a los narcos. Estos indican que fue trasladada o al menos guardada droga en los mismos.
Los vehículos con resultados positivos de residuos de droga fueron: un camión placas M 075-669, resultó positivo con heroína, y una sustancia conocida como MDEA, anfetaminas, similar al éxtasis. Mientras en la camioneta placas M 029-039 dieron positivo con coca, y un carro blanco, placas M 006-668 positivo con coca y marihuana. En los vehículos placas M 041-955, M 032-864, M 008-309, y M 007-873, y en el cabezal placas 0083, los resultados fueron positivos con cocaína, así como un contenedor placa M 000-782, positivo con coca y anfetaminas.
CALETAS E INFRARrOJOS
La flota de furgones que ocupó la Policía a miembros del cártel de Sinaloa, en Diriamba el martes pasado, había sido preparada con caletas, o sea compartimentos ocultos para el trasiego de drogas.
El sitio allanado se ubica 300 metros al este del mercado municipal y fue adquirido recientemente a través de una carta de compra-venta a un diriambino de apellido Baltodano, por parte del mexicano Carlos Guillermo Arvizuras Rodas, según la Policía, uno de los mexicanos detenidos la semana pasada.
Los vehículos tienen sistema de refrigeración, por lo que se estima transportaban algún tipo de mercadería bajo refrigeración para despistar el traslado ilegal de droga o dinero.
La evidencia del trasiego se encontró en tres de las cuatro rastras, pues estaban previstas con un sistema de caletas de metal (compartimentos para esconder droga o dinero) en el techo. Mientras el piso de un tráiler de madera posee otro trabajo similar debajo de la lámina metálica.
En la rastra placa LE 08255, se identificaron 30 caletas y en dos de sus compartimentos se encontraron dos bolsos negros impermeables y dos visores nocturnos (aparatos infrarrojos que sirven para determinar un punto fijo en la oscuridad). Las caletas fueron descubiertas tras un trabajo especial de la Policía, pues estaban ocultas con un forro de esponja comprimida, láminas de metal y plomo blando, entre otros. El hallazgo se hizo en presencia de periodistas, autoridades policiales y la fiscal auxiliar, Sandra Yadira Olivares, la madrugada de ayer.
VISORES PARA ATENTADOS
El comisionado Buenaventura Miranda Fitoria, segundo jefe de la Policía de Carazo, dijo que los visores tenían su punto de mira infrarroja.
Los aparatos son de batería y hechos en Rusia. “En base a la experiencia de la Policía se puede decir que estos aparatos son para realizar operaciones altamente especiales de observación y para francotirador”, refirió Miranda Fitoria.
No descartó que estos visores pudieran haber sido usados para ejecutar cualquier atentado. “Como lo dijo la primera comisionada Aminta Granera, hubo muchas señales en su contra, para atentar contra su vida”, sostuvo el jefe policial.
Según la Policía, en las otras dos rastras se encontraron 36 caletas en una de ellas y 38 en la otra, mientras en el tráiler se contabilizaron nueve.
Para las autoridades, estos vehículos estaban aptos para trasegar un estimado de mil kilos de cocaína, en cada uno.
En tanto el tráiler puede estar previsto para esconder unos 500 kilos, dijo Miranda Fitoria. En las rastras y el tráiler no se encontró droga, pero se aplicó el Ioscan para verificar si hay rastros de estupefacientes en su interior. En la cuarta rastra no se encontró trabajos de esa índole.
“Este hallazgo nos lleva a concluir que los vehículos eran usados para trasegar droga en vías internacionales”, señaló. Según la inspección policial, en una de las rastras se encontró abundante alimento para perros, lo que se interpreta como una estrategia para despistar el trabajo de la técnica canina aplicada por la Policía Nacional.
RESPALDO A POLICÍA Y EJÉRCITO
El presidente Daniel Ortega manifestó ayer su respaldo a la Policía y al Ejército de Nicaragua para mejorar las condiciones de ambas instituciones y contrarrestar la narcoactividad.
“Hay que luchar para mejorar las condiciones de su personal y mejorar las condiciones en cuanto a los recursos para que puedan enfrentar mejor las diferentes tareas que tienen que desarrollar y en este caso la lucha contra el narcotráfico”, afirmó Ortega.
Dijo que a pesar de las limitaciones de ambas instituciones han logrado desarticular a importantes redes de narcotraficantes.
El mandatario señaló que el crimen organizado “está desafiando a la región centroamericana y pretende instalarse en Nicaragua, pero también pone a prueba la capacidad de las instituciones de Nicaragua para evitar que se asienten”.
Por otro lado, el jefe del Ejército Omar Halleslevens aseguró ayer, durante la entrega de la Memoria anual al presidente Daniel Ortega, que las maras no han tenido ninguna influencia en Nicaragua.
Halleslevens dijo que a pesar de los recursos con los que dispone el crimen organizado, Nicaragua ha hecho un gran esfuerzo para contrarrestar a la narcoactividad.
“El fenómeno que hoy estamos viendo es la capacidad que hay de darle seguimiento, porque quebrar una estructura no es cuestión casuística y no ocurre de hoy para mañana”, dijo el mando militar.
El jefe del Ejército señaló que el Ejército y la Policía Nacional poseen mucha información sobre la operatividad de esta red de narcotraficantes y que eso permitió realizar el quiebre, sin embargo advirtió que en países como México y Guatemala la narcoactividad mantiene cierto control sobre las instituciones jurídicas y legales, así como con la Policía y las fuerzas armadas.
Halleslevens no descartó que el cártel de Sinaloa intente nuevamente instalarse en Nicaragua, “porque hay mucha plata en este tipo de delito”.
El mando militar considera que es prematuro pensar que sicarios pagados por el crimen organizado comiencen a operar en Nicaragua.