La intervención de brigadas del Ejército de Nicaragua y de la Universidad Nacional Agraria (UNA) evitó que Camoapa perdiera una de sus principales fuentes de agua, al retirar millones de plantas de lechuguilla que se apoderaban del embalse Rocas Morenas.
La “invasión” era tal, que hace diez días las plantas (pistia stratoites) llegaron a ocupar dos tercios del cuerpo de agua.
Jorge Duarte, delegado municipal de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) en Camoapa, dijo que la situación llegó al punto que la lechuguilla o repollo de agua, consumía más líquido que los 26 mil habitantes del casco urbano.
Según los cálculos de algunos especialistas, mientras los pobladores de Camoapa consumían 222 mil litros de agua a diario, las 11.2 millones de plantas de lechuguilla que “invadieron” el cuerpo de agua, absorbían 5.6 millones de litros, es decir, 25 veces más que toda la ciudad.
La planta es prácticamente una esponja en forma de flor que alcanza en las dos palmas de la mano, con raíces de hasta un metro de largo con varias libras de peso en el agua.
El coronel Mario Perezcassar, jefe de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, aseguró que en los primeros nueve días lograron limpiar 6,130 metros cúbicos del espejo de agua.
Para eso necesitaron dos lanchas, una red de 30 metros de ancho, cuatro camiones, un volquete y una pala mecánica.
Más de 50 personas, entre efectivos del Ejército y estudiantes de la Universidad Nacional Agraria (UNA) de Camoapa, acopian cerros de lechuguilla en todas las orillas del embalse, la cual es incinerada posteriormente, para evitar su proliferación, la cual es agresiva, porque se da por semillas y esporas.
Militares y universitarios pasan jornadas matutinas y vespertinas trabajando dentro y fuera del agua, en medio de la maleza y el lodo, aun con el riesgo que significa la presencia de víboras como el coral, la barba amarilla y la matabuey, que son atraídas por la lechuguilla, pero que según la unidad médica del Ejército no han picado a nadie.
El jefe del contingente militar que participa en la limpieza del embalse, Mayor Freddy Herrera, dijo que si se mantiene el apoyo de los estudiantes de la UNA, la limpieza terminaría en la primera semana de mayo.
Duarte aseguró que con este apoyo la Alcaldía se ahorró casi 80 mil córdobas para pagar a 20 personas que limpiarían el lugar, pero con resultados dudosos.
En el embalse convergen los ríos Cakla, Mombachito y Guambuco. Tiene una extensión aproximada de 10 manzanas y una profundidad “original” de 15 metros, aunque ahora mismo tiene ocho metros máximo.