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Cho Seung-Hui. (LA PRENSA/AP)
Familia del tirador surcoreano pide perdón
Lamentan sus “abominables” acciones
WASHINGTON/EFE
¿Cómo eludió control de venta de armas?

Cho Seung-Hui, declarado “enfermo mental” por un tribunal en 2005, eludió los controles para la compra de armas de fuego que pudieron haber impedido la matanza de 32 personas en la Universidad Politécnica de Virginia.

Los investigadores locales, estatales y federales afrontan un sinfín de complejas preguntas. Entre esos interrogantes figura el de si Cho estaba o no en las listas de personas que no podían comprar armas y si las autoridades federales fueron alertadas sobre sus problemas mentales.

Los datos divulgados hasta ahora por las autoridades no esclarecen el porqué de la matanza, pero dejan claro que Cho, eludió los controles establecidos por EE.UU. para evitar que las armas de fuego caigan en manos criminales.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) explicó el funcionamiento del llamado “Sistema Nacional Instantáneo para la Revisión de Antecedentes Criminales” (NICS, en inglés), creado por una ley federal de 1993 en aras de la seguridad nacional.

A ese sistema, que es una especie de “lista de rechazados”, recurren los vendedores de armas para verificar los antecedentes de quienes desean comprar armas de fuego o explosivos. El NICS incorpora un banco de datos provenientes de diversas agencias federales e identifica a personas condenadas por drogadicción, que hayan renunciado a la ciudadanía estadounidense, hayan sido dadas de baja militar por motivos deshonrosos, o hayan sido internadas en instituciones psiquiátricas.

El sistema, que incluye seis categorías —dos de las cuales tienen que ver con problemas mentales—, también revisa los archivos nacionales en busca de fugitivos de la justicia, personas deportadas o condenadas por delitos graves o de menor cuantía.

En la actualidad, sólo 22 estados del país, entre ellos Virginia, entregan datos al NICS en las dos categorías para personas con problemas mentales.

Según el FBI para abril de este año Virginia ha entregado más de 80,000 informes individuales sobre salud mental al NICS. Las autoridades pueden entregar únicamente datos generales cuando las leyes de cada estado prohíben suministrar datos clínicos específicos al NICS.

La familia de Cho Seung-Hui, el estudiante de 23 años que mató el lunes pasado a 32 de sus compañeros y profesores en la Universidad Politécnica de Virginia, pidió ayer disculpas por las “abominables” acciones del asesino.

En un comunicado difundido por la hermana mayor de Cho, Sun Kyung, la familia del estudiante surcoreano afirmó que se siente “desesperada, vulnerable y perdida”.

Hasta ahora, los Cho, que se encuentran en paradero desconocido protegidos por la Policía, no habían hecho declaraciones sobre su familiar, que el lunes asesinó a cuatro profesores y 28 alumnos en una de las peores matanzas de la historia de Estados Unidos, antes de suicidarse.

La familia aseguró que “siente muchísimo las abominables acciones” de Seung-Hui, tras considerar que “es una tragedia terrible para todos”.

Los Cho, que antes de la tragedia residían en una vivienda adosada de Centreville, una ciudad dormitorio en el norte de Virginia, y regentaban una lavandería, afirman que están “viviendo una pesadilla”.

Acerca de su hermano, Sun Kyung indicó que es alguien con quien se crió y a quien quería. “Ahora me siento como si no le conociera”, aseveró.

Los Cho “siempre hemos sido una familia muy unida, pacífica y cariñosa. Mi hermano era tranquilo y reservado y, sin embargo, intentaba integrarse. Nunca hubiéramos pensado que fuera capaz de tanta violencia”, apuntó.

“Rezamos por las familias y los seres queridos que están padeciendo tanto dolor. Rezamos también por los heridos y por aquellos cuya vida ha cambiado para siempre, por lo que tuvieron que vivir y presenciar”, agregó.

En el comunicado, la familia señaló que “cada una de esas personas tenía mucho amor, talento y dones que ofrecer, y sus vidas se han visto segadas por un acto horrible y sin sentido”.

“En nombre de nuestra familia, pedimos profundamente perdón por la destrucción que mi hermano ha causado. No hay palabras para expresar nuestra tristeza, porque 32 personas inocentes perdieron sus vidas esta semana en una tragedia tan terrible y sin sentido”, manifestó.

“Tenemos el corazón destrozado”, aseveraron los Cho, quienes agregaron que cooperan con completo con la Policía para ayudar a las autoridades a entender por qué se produjeron estos acontecimientos sin sentido. “Nosotros también tenemos muchas preguntas sin respuesta”.

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