El Gobierno de Bolivia anunció el viernes que recortará sus exportaciones de gas hacia Argentina y Brasil por los destrozos registrados en una estación petrolera en medio de una protesta y alertó a los manifestantes del riesgo de una tragedia en esa planta, donde hay depósitos de combustible.
La reducción en el envío de gas y el vandalismo en una estación de Transredes, participada por Shell y Ashmore, son producto del desborde de las protestas ocurridas esta semana en el sur del país, a raíz de una disputa entre las provincias O’Connor y Gran Chaco por el control del campo “Margarita”, operado por Repsol YPF.
El vicepresidente de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, dijo que el suministro de gas a Argentina se reducirá en un 76 por ciento, de cinco a 1.2 millones de metros cúbicos diarios, como efecto de la destrucción de la planta.
Además, se suspenderá el bombeo de 1.2 millones de metros cúbicos de gas a la ciudad brasileña de Cuiabá y bajará la distribución que administra Petrobras hacia Sao Paulo de 24.6 a 24 millones de metros cúbicos.
También se cancelarán las exportaciones a Sao Paulo realizadas por la empresa British Gas (BG), a través de su distribuidora Comgas, aunque Daroca no precisó el volumen afectado.
La reducción será una consecuencia de la baja en la producción autorizada para el campo “San Alberto”, de 10 a 3.4 millones de metros cúbicos diarios de gas, debido a que no se pueden evacuar los combustibles líquidos almacenados hacia Yacuiba, donde se encuentra la estación de Transredes destruida.