La desesperación es implacable. ¡Cómo te atormenta cuando el máximo de tu esfuerzo es inutilizado por las circunstancias adversas!
Vicente Padilla trabajó bien frente a la poderosa y funcional artillería de los Medias Blancas, reduciéndola a 4 hits, pero una vez más careció de respaldo y en su momento de mayor descontrol, en el cierre del cuarto inning, fue golpeado bruscamente por el jonrón de tres carreras de A. J. Pierzynski.
El nica salió en el séptimo, inmediatamente después que Texas había logrado forzar un empate a tres carreras, antes de ser vencido 6-4, y consecuentemente, no tuvo nada que ver en la decisión, continuando sin éxitos en sus primeros cuatro intentos.
Frente a este incierto futuro, el derecho de los Rangers seguramente está queriendo gritar: ¡Hermano, tu que tienes la luz, dime la mía!
En cada una de sus tres grandes temporadas, dos de 14 victorias en el 2002 y 2003 y una de 15 en el 2006, Vicente se ha apuntado tres en el mes de abril, pero en este 2007 se encuentra con 0-3, como en la negativa campaña del 2005 (9-12), y en la del 2004 (7-7), cuando fue recortado a 20 aperturas.
Como es natural, esto preocupa, quita el sueño y nos obliga a golpear paredes con nuestras cabezas. Su efectividad de 6.00 —no catastrófica como la de 11.45 en abril del 2005, cuando fue agredido con 14 carreras limpias en 11 entradas, sufriendo tres derrotas durante sus únicos inicios— evita reclamos a la suerte.
Es raro que un pitcher de poder, capaz de aplicarle movimiento extra a sus rectas, no haya podido registrar ponches el jueves en 6.1 entradas. Agreguen que el nica tiene otras dos aperturas con sólo una “K”, y lleva 6 en un recorrido de 24 entradas.
Parece obvio que la aceleración de su recta no la hace perderse de vista, o se ha convertido en predecible. Sin esa arma para simplificar problemas, necesita un uso hábil de sus recursos, y por supuesto, apoyo ofensivo, que bateadores del calibre de Michael Young y Mark Texeira comiencen a tronar.
Quienes lo han visto, aseguran que se encuentra emocionalmente estable, confiando en sus posibilidades, más comunicativo, disfrutando de su nuevo estatus económico. No lo dudo, pero lamentablemente continúa en busca de resultados.
Aún sin ganar en abril, posibilidad que rechazo con dos aperturas pendientes, Padilla tiene el potencial para conseguir un promedio de tres victorias por mes en el resto del trayecto, lo que le permitiría alcanzar 15, sin exagerar el optimismo.
Claro que es un reto. ¿Acaso hay algo en esta vida que no lo sea? Todo es asunto de tener material y agallas.
Sólo así se pueden espantar los cuervos, diría el poeta.