SAN JOSE .- El arresto en Honduras del sacerdote Enrique Vásquez generó diversas reacciones en Costa Rica, donde la iglesia manifestó confianza en la actuación de las autoridades judiciales ante las acusaciones que enfrenta el religioso por abusos sexuales a menores de edad.
En un comunicado de prensa emitido hoy, el arzobispo de San José, monseñor Hugo Barrantes, dijo “confiar enteramente en la diligencia y transparencia de las autoridades judiciales en el esclarecimiento de la verdad de cada hecho en particular”.
Además, Barrantes explicó que Vásquez pertenece al clero de la diócesis de Ciudad Quesada, al norte del país, por lo que señaló que confía “en el buen juicio del obispo responsable de este sacerdote, monseñor Angel San Casimiro, en una situación tan dolorosa para todos los involucrados”.
Ante el “inminente traslado a Costa Rica” de Vásquez, el líder de la iglesia católica costarricense también aseguró que se van a solidarizar “en aquellos casos comprobados, tanto moral como espiritualmente, con las personas afectadas por este tipo de conductas absolutamente inaceptables”.
PRÓFUGO DESDE 1998
Vásquez, de 48 años, es prófugo de la justicia costarricense desde 1998, cuando salió del país un día después de haberse interpuesto una denuncia en su contra por abusos deshonestos en contra de un niño que al momento de los hechos tenía 11 años de edad.
En el 2004 fue presentada otra denuncia por hechos similares al parecer ocurridos en 1993, detalló Rocío Rodríguez, directora de la organización “Alianza por tus derechos”.
Según indicó Rodríguez en un boletín de prensa, la entidad difundió la fotografía del sacerdote por medios de comunicación de Latinoamérica “con la esperanza de que fuera reconocido y, ha mantenido estrecha colaboración con las autoridades y organizaciones no gubernamentales en diferentes países con la intención de localizar al prófugo”.
“El sacerdote Vásquez le ha hecho mucho daño a niños y adolescentes que confiaron en su investidura como sacerdote, los testimonios de las víctimas son escalofriantes, dolorosos, estas víctimas no han tenido justicia pronta y cumplida, estas víctimas quieren justicia para su dolor”, añadió Rodríguez.
A pesar de la detención de Vásquez en Honduras, existe la probabilidad de que al menos una de las causas esté prescrita debido al tiempo transcurrido, pero el Poder Judicial costarricense aún no ha aclarado el asunto.
Al darse a conocer la primera denuncia, Vásquez viajó a Estados Unidos en 1999, específicamente a Connecticut. Luego se trasladó a México supuestamente a la Casa Alberione que acoge curas pedófilos, de ahí se fue a Nicaragua y finalmente a Honduras, donde estuvo oficiando misas en el 2004 en el pueblo de Ginope, no obstante luego se dio a la fuga nuevamente.