El refugio de vida silvestre La Flor, lugar donde anidan miles de tortugas principalmente de la especie paslama, fue intervenido por el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) en vista de los problemas que se han producido en este lugar en los últimos años. El área protegida era administrada por la Fundación Cocibolca.
Por un período de 15 años, desde el 2000, el manejo de La Flor estaría en poder de la Fundación Cocibolca, sin embargo Marena decidió intervenir el refugio y desde el pasado 10 de abril nombró como interventor del área al señor Guillermo Gámez.
Al parecer, la decisión del Marena fue tomada luego de que en años anteriores se descubrieran malos manejos de algunos funcionarios que administraban el área; incluso hubo una temporada en que se produjo un saqueo de huevos de tortuga, lo que obligó a las autoridades correspondientes a decretar una veda indefinida de ese recurso (huevo), finalizando así con el tradicional aprovechamiento que se le permitía a los habitantes de la zona.
INTERVENCIÓN DIRECTA
“Como consecuencia directa del establecimiento de la veda, en La Flor se han presentado diversas manifestaciones de descontento y desacuerdo, cuestionamientos a la forma de comanejo del área protegida y se han conformado organizaciones locales que presionan por un cambio en el modelo de gestión del área protegida y en la disposición administrativa que prohíbe el aprovechamiento de los huevos de tortuga”, expresa una nota de prensa emitida por la delegación territorial del Marena, a cargo del delegado Mario Rodríguez.
La nota de prensa indica que “Marena realizará una intervención directa al manejo del refugio de vida silvestre La Flor, asumiendo de inmediato la jerarquía del personal guardaparque, la función de coordinación con todos los actores vinculados, así como la fiscalización de los ingresos y egresos del área protegida”.
La intervención tendrá una duración estimada de dos meses, en los que se espera consensuar las nuevas normas que regirán el uso y manejo del área protegida.