Un hombre fue despedido y otros dos trabajadores fueron sancionados tras haberse visto envueltos en un acto de corrupción en el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).
La Ministra del Ambiente, Amanda Lorío, confirmó el desfalco de 54 mil dólares en el proyecto Desarrollo Humano y Medio Ambiente en la Reserva de Biosfera del Sureste de Nicaragua (Araucaria), a manos del contador, el administrador y la analista presupuestaria.
Previo a la confirmación de la ministra, LA PRENSA conoció extraoficialmente que el contador David Thompson, de origen español, supuestamente se había aliado con su compañera Dacia Hernández, analista presupuestaria y con el administrador Douglas Estrada, para realizar el desfalco.
TIENEN QUE PAGAR
Tras ser descubiertos, los tres fueron sancionados, tal como lo confirmó Lorío. Thompson dejó de trabajar para el Marena, Hernández seguirá en su puesto hasta que logre pagar el dinero sustraído, en parte por complementos salariales y Estrada se fue de “vacaciones” un mes sin goce de salario.
La ministra aseguró que las sanciones se dieron desde las mismas oficinas del proyecto Araucaria inmediatamente después de que se confirmó el fraude.
“Imaginate, si yo le hubiera dicho a él (Thompson) que se quedara habría cometido una barbaridad, estamos por la cero corrupción”, comentó.
El proyecto Araucaria tenía como fecha de inicio el año 2002 y finalizaría en el 2006, atendiendo a cuatro de siete áreas protegidas de la Reserva de Biosfera en una extensión de 1,062 kilómetros cuadrados con 3.1 millones de dólares. Coincidentemente fue financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).
Lorío añadió que este caso y los que aparezcan, tendrán como destino próximo la Fiscalía y la Contraloría General de la República (CGR), ya que formarán parte de las auditorías que se realizarán de los años 2005 y 2006.
SALARIOS POCO AMIGABLES CON EL AMBIENTE
Fuentes ligadas al Marena reiteraron que los complementos salariales, junto a las consultorías, fueron las principales razones por las que esta institución tuvo un mínimo impacto en la protección de los recursos naturales en años anteriores, al punto que hay empleados de proyectos con más ingresos que un ministro. Y el problema no se resuelve.