La instalación de las plantas eléctricas venezolanas constituye una seria violación a las leyes ambientales del país, según análisis realizados por el Centro Alexander Von Humboldt.
Las plantas fueron instaladas sin cumplir con el requisito de la Ley 217 de medio ambiente y en clara violación al decreto ambiental 45-94 que, entre otras cosas, manda en su Artículo 5 a presentar un estudio y documento de impacto ambiental como requisito para la concesión del permiso de operación de plantas de generación de energía de cualquier fuente arriba de cinco megavatios de potencia.
La planta “Hugo Chávez Uno”, ubicada en Los Brasiles, genera 45 megavatios. Mientras, la “Hugo Chávez Dos”, de Las Brisas, produce 15 megavatios.
“Esas plantas se instalaron sin que las autoridades competentes conozcan el modelo de operación, la cantidad de ruido que pueden generar, el volumen de diesel con el que trabajan, las emisiones de humo y el manejo eventual de un derrame de hidrocarburos que es tan común en el país”, criticó el subdirector del centro Humboldt, Víctor Campos, al exponer parte de los resultados de la evaluación ambiental a los cien días del gobierno sandinista.
Por su parte el especialista en temas ambientales, David Ríos Obando, advirtió que el funcionamiento de plantas energéticas sin un previo estudio ambiental puede causar un grave impacto en el medio ambiente.
“Las plantas consumen y desechan materiales, entonces todo el trabajo de las plantas tiene consecuencias y muchas veces son severas si no se prevén a tiempo, por eso se necesita un plan ante cualquier eventualidad”, indicó Ríos Obando.
Cabe señalar que el Alcalde sandinista de Ciudad Sandino, Raymundo Flores, denunció hace algunas semanas que las plantas eléctricas venezolanas fueron instaladas en su municipio y ni siquiera le habían informado a la municipalidad.