Los sindicatos afines al gobernante Frente Sandinista flexibilizaron ayer su posición en torno al nuevo salario mínimo, al demandar un incremento del 15 al 20 por ciento en el mismo, según confirmó Roberto González, secretario general de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), durante un encuentro que sostuvieron con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
González explicó que los últimos informes económicos indican un crecimiento sostenido de los ingresos de las empresas, por lo que es posible un aumento sustancial de los salarios con el rango descrito.
En las últimas tres semanas el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), afín al Ejecutivo, venía exigiendo un aumento en el salario mínimo del 25 por ciento.
No obstante, González dejó entrever que los sindicatos están cediendo al precisar que la meta es lograr el incremento salarial del 30 por ciento en las dos negociaciones de salario mínimo previstas para el 2007.
“Es decir 15 por ciento ahora (en abril) y el otro 15 por ciento (en octubre o noviembre)”, detalló.
Sin embargo, José Adán Aguerri, representante del Cosep en las negociaciones de salario mínimo, defendió la propuesta de incremento salarial del 10.4 por ciento del sector privado, asegurando que “no es cierto que haya más ingresos para las empresas”.
Aguerri apuntó que esperan que en los próximos seis meses la situación del país mejore para poder negociar sobre una mejor base, el salario mínimo.
Aseguró que “no se trata de una subasta, no es un juego de póker, aquí estamos con una posición macroeconómica responsable”.
El Ministerio del Trabajo (Mitrab) no se pronunció al respecto.