La importación de aves para el programa Hambre Cero deberá contar con una supervisión “adecuada” para evitar que el país pierda su status sanitario, indicó ayer el secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Alimentos (Anapa), Donald Tuckler.
Según Tuckler, en la primera etapa del programa no habrá problemas sanitarios ya que las aves serán manejadas por avicultores con experiencia.
Sin embargo, dijo que se deberá estar atentos en la fase de distribución de las aves que es cuando éstas serán enviadas a familias campesinas, donde no existe una adecuada inspección sanitaria.
“No queremos que con una buena intención se ponga en riesgo el status sanitario del país”, recalcó.
En ese sentido el asesor de temas económicos de la Presidencia, Orlando Núñez Soto, apuntó que la labor de supervisión será impulsada por las organizaciones no gubernamentales que manejarán el programa.
Sostuvo que se tratará de una revisión “sanitaria y económica”.
Núñez aseguró que las importaciones de aves no tendrán un impacto negativo en el comercio avícola local, puesto que el programa estará dirigido a zonas alejadas del país, donde el campesino no encuentra recursos para su autoalimentación.
“Se supone que el destino no deberá ser el mercado comercial, (así es que) en la medida en que se respete ese objetivo no habrá mayor impacto”, aclaró.
Insistió en que Anapa fue informada sobre el programa Hambre Cero desde sus inicios y que desde entonces enfatizó en la necesidad de garantizar que las aves no constituyeran un problema, hecho que ha sido tomado en cuenta.
Tuckler valoró como positivo el programa y puntualizó que éste incidirá en la reducción de la pobreza.