La economía nicaragüense ha experimentado un crecimiento sostenido en el último quinquenio, lo que se evidencia en sectores como el de seguros que según Claudio Taboada, gerente general de Seguros Lafise, es del 14 por ciento.
Las nuevas empresas cada vez demandan seguro de riesgos, lo que “marca una pauta cuando el país está creciendo”, sostiene Luis Reynosa, gerente general de correduría L. Reynosa y Compañía.
Claudio Taboada apunta que en los últimos cinco años el sector ha crecido anualmente, siendo el año pasado el de mayor repunte con un crecimiento del 17.9 por ciento.
DE VIEJA DATA
El concepto de seguros existe desde hace miles de años, según diversas fuentes.
Es tan antiguo que en el Código de Hammurabi, colección de leyes babilónicas anterior a la Ley de Moisés, ya constaba una especie de seguro de crédito.
Los armadores de la antigüedad financiaban sus expediciones comerciales con los préstamos de inversores y no los tenían que reintegrar si se hundía el barco.
No obstante, dado que muchos buques regresaban a puerto sin percances, los intereses que pagaban sus armadores servían de compensación a los prestamistas.
Fue también en un entorno marítimo donde más tarde nació la institución Lloyd’s de Londres, una de las comunidades aseguradoras más famosas del mundo.
Hacia el año 1688, Edward Lloyd era dueño de un café frecuentado por comerciantes y banqueros londinenses que se reunían allí para negociar.
Los financieros que ofrecían contratos de seguros escribían su nombre bajo la cantidad específica de riesgo que aceptaban cubrir a cambio de cierto pago o prima.
A estos agentes se les llegó a conocer como underwriters (literalmente suscriptores), pues suscribían el contrato, es decir, firmaban al pie de la página.
Finalmente, en 1769, Lloyd’s se convirtió en una comunidad formal de aseguradores que llegó a ocupar el primer lugar en los seguros de transporte marítimo, de acuerdo a Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania.
Para algunos la industria de los seguros es uno de los pilares del crecimiento económico del país, el parámetro de cómo medir el pulso de la inversión nacional.
Las empresas de seguro privadas volvieron a operar en el país a partir de 1996, cuando la Asamblea Nacional aprobó la Ley de Reforma a Ley General de Instituciones de Seguros, Ley 227, publicada en La Gaceta el 12 de agosto de 1996.
Hasta esa fecha sólo el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser) operaba en el país como monopolio estatal.
Taboada expone que el mercado ha crecido sostenidamente en los últimos diez años enfrentando catástrofes como la del Huracán Mitch, acontecido en 1998 y los sismos del 2000 en Masaya, “hemos respondido oportunamente a todos nuestros clientes”, asegura.
“El crecimiento en los seguros es una combinación de factores, por un lado hay una mayor conciencia de las personas y por otro las empresas ven las oportunidades que tienen con una cobertura contra riesgos”, explica Noel Noguera, de asesoría y colocaciones de Corredores Asociados de Seguros y Fianzas.
En el 2006 el sistema nacional de seguros, según la Superintendencia de Bancos y Otras instituciones Financieras de Nicaragua (Siboif) reportó que se desembolsaron en total 593 millones 959 mil córdobas en pagos por siniestros.
De estos 401 millones 570 mil córdobas fueron seguros patrimoniales, donde caben seguros obligatorios por citar alguno, que constituyen el 67.61 por ciento del total, seguido por seguros de personas con 182 millones 947 mil córdobas, que representa el 30.80 por ciento.
Tras éstos se situaron las fianzas por las que se desembolsaron 9.4 millones de córdobas, o sea el 1.59 por ciento del gran total.
No obstante a pesar del crecimiento de los seguros en Nicaragua, cabe destacar que en términos absolutos el mercado nacional de seguros es el más pequeño.
“Representa apenas el 4 por ciento del mercado centroamericano” explica el gerente general de Seguros Lafise.
“Sin embargo la tasa de crecimiento nacional es la más alta con respecto a los otros países”, agrega Noel Noguera, de Seguros y Fianzas.
De cualquier manera lo cierto es que a nivel mundial la participación de Latinoamérica en el mercado mundial de seguros, es la más baja con una participación de apenas 1.86 por ciento.
HAY POTENCIAL
A diciembre del 2004 las compañías de seguros nacionales registraron operaciones que ascendieron a 1,144.9 millones de córdobas.
En diciembre del 2005 estas operaciones aumentaron a 1,301.3 millones y el año pasado cerraron en 1,533.8 millones según cifras de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras de Nicaragua (Siboif) .
Actualmente existe un fuerte potencial de crecimiento ya que el mercado no está cubierto totalmente y “se estima que en un 50 por ciento falta cobertura”, afirma Noguera, en un intento de aproximación de este indicador.
Pero el potencial de crecimiento es considerable, sobre todo con vistas al futuro, ya que el crecimiento económico y la aparición de nuevas inversiones demandarán más cobertura de seguros, coinciden los ejecutivos de Lafise y Corredores Asociados de Seguros y Fianzas.
“Además hay mercados vírgenes”, recalca Noguera. Entre éstos toma como referencia el Mercado Oriental, donde las empresas aseguradoras no han querido entrar por las malas condiciones de este enorme centro comercial.
“Allí las condiciones son negativas y difícilmente una aseguradora se arriesgará, pero si tiene potencial sí se ordenará”, argumenta.
Después las elecciones nacionales, acontecidas en noviembre pasado y con la llegada de las nuevas autoridades de Gobierno en enero pasado, el sector de seguros se mantiene a la expectativa en espera de que el Poder Ejecutivo dé a conocer todas sus políticas en materia económica.
“Muchas empresas están en stand by esperando cómo se aclare la situación económica del país”, menciona Noguera.
El ejecutivo comenta que ha habido incertidumbre en este sentido, ya que algunos empresarios se muestran tímidos sobre las posibilidades de inversión, aunque al país le conviene promover un mercado de seguros sólido.
“Pero esto podría ser una situación temporal, dado el ritmo de crecimiento que hay en Nicaragua”, señala Luis Reynosa, de Correduría y Seguros L. Reynosa y Compañía, quien apunta a una reactivación rápida del impacto inicial del cambio de Gobierno.
Reynosa considera que el ritmo de crecimiento que trae el sector en los últimos años podría ser un factor de recuperación.
En el mes de febrero de este año, según Taboada, se registra un crecimiento importante con respecto a enero-febrero del año pasado, del 12 por ciento.
Ese crecimiento, sostiene, también está ligado con el desarrollo del sector construcción que en los últimos años ha mostrado repunte.
“Muchas de las urbanizadoras incluyen seguros para las viviendas, aunque las nuevas empresas también demandan protección”, manifiesta Noguera.
Taboada precisa también que hay interés en las reaseguradoras internacionales por establecerse en el país y eso ayuda a darle más impulso al sector.
“Algunas que se habían ido han regresado y nos han llamado para restablecer las relaciones”, refiere.
En eso influyen, sin embargo, las catástrofes que han golpeado en los últimos años Estados Unidos y México, según Taboada.
Aunque Noguera recuerda que hubo un “importante” repunte en los seguros cuando se aprobó la nueva Ley de Tránsito en la que se estableció el seguro obligatorio, como una forma de proteger a las personas contra los daños provocados por los conductores de vehículos.
“Pero independiente de la obligatoriedad, los conductores mismos han tomado conciencia de la importancia de esta herramienta que les permite tener una cobertura de hasta 2,500 dólares para cubrir cualquier daño contra terceras personas”, justifica Reynosa.
“Una vez que la Policía Nacional determina la responsabilidad en un accidente y el seguro cubre los daños, la gente se ha dado cuenta de lo importante que es contar con un seguro de este tipo”, añade.
INCLUYEN AL AGRO
Por otro lado desde hace algunos años las empresas de seguros Iniser y Seguros Lafise, han estado ensayando la posibilidad de crear los seguros agropecuarios, como una forma de dotar de un nuevo instrumento al sector productivo nacional.
De acuerdo con Claudio Taboada, gerente general de Seguros Lafise, este proyecto podría ser una realidad a partir del ciclo agrícola 2008-2009.
“Esto sería principalmente para cubrir los riesgos climatológicos, ya sea exceso de lluvias o sequías”, explica Taboada.
Y podría comenzar con productos muy sensibles a estos fenómenos como el maíz y sorgo, que en los últimos meses han aumentado de precio.
“El proyecto lo desarrollamos con la Asociación Interamericana de Seguros (Fides) Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). La idea de los seguros agrícolas es dar una mayor protección al sector agropecuario y contribuir a la diversificación, el crecimiento y la productividad del sector”, menciona Taboada
“Por otro lado contribuye a disminuir la vulnerabilidad de las familias rurales”, indica Mark Wener, consultor internacional de seguros.
LAS ASESORíAS
Para tomarlo o no, hay que recordar que habrá que analizar si se necesita o no.
No se trata de tener un seguro sino de hacer un análisis correcto del seguro “(ya que) no todas las personas tienen los mismas necesidades de seguro”, sostiene Noguera.
En este aspecto juegan un papel medular los corredores de seguros, quienes no sólo deben ser intermediarios, sino que tiene que ser conocedores de cómo funcionan los seguros y cuáles son las modalidades del mismo.
“Nadie va a un médico que no sabe nada”, agrega Noguera.
El corredor de seguros debe tener conocimientos interdisciplinarios para poder orientar bien a los compradores de seguros, de acuerdo a Claudio Taboada quien considera que este es un eslabón vital en el manejo de los seguros.
Taboada expone que el cliente debe conocer bien los alcances de un seguro para poder tomarlo, ya que una asesoría equivocada puede significar pérdida de dinero.
“Es decir que no se trata de que las empresas no quieran pagar el seguro, lo que pasa es que a veces la gente no da la información correcta a la hora de contratar una póliza de seguros o no define bien sus intereses”, interpreta Noguera.
Y agrega: “De forma que a veces un seguro puede ser para una casa particular, que posteriormente la convierten en restaurante o pequeño hotel”.
En este sentido el gerente de Seguros y Fianza, relata que desde hace dos años tienen en funcionamiento un Instituto de Capacitación en Correduría de Seguros para preparar a los encargados de esa actividad.
Según afirma en el país hay por lo menos 350 corredores de seguros y 48 corredurías de seguros.
Hay incluso una Asociación Nicaragüense de Agentes Profesionales de Seguros, que aglutina a corredores individuales, “es decir personas naturales”.
También está la Cámara Nicaragüense de Correduría de Seguros, que aglutina a las empresas de correduría de seguros nacionales.