Campesinos de Puerto Morazán y Chinandega se benefician con el restablecimiento de dos tramos de carretera que estaban inutilizados hace más de dos años. Luisa Esperanza Mejía Tercero de Campuzano asegura que ahora se reducen los tiempos y se abre camino para las futuras cosechas.
“Ir a Chinandega significaba caminar dos horas porque ni en bicicleta se podía transitar”, reconoció la humilde mujer que estuvo presente en la entrega oficial de los tramos de carretera Rancherías-Tonalá y Rancherías, Campuzano-El Bonete, donde los beneficios alcanzan a los municipios de Chinandega, Puerto Morazán y Villanueva.
Estos 24 kilómetros de camino deteriorado fueron reparados con los fondos propios del Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav) y la contrapartida del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuyos costos ascienden a 14 millones de córdobas. Karen Molina, directora interina del Fomav, explicó que los trabajos se realizaron con el propósito de potencializar el comercio. “Eran caminos perdidos y estrechos, la zona es productiva y la población que se beneficia es numerosa”, detalló.
Molina dijo que los tramos de carretera entre Somotillo y San Juan de Cinco Pinos, Cinco Pinos-Rodeo Grande y Cinco Pinos San Francisco de Cuajiniquilapa son los próximos a trabajar, como parte de los 280 kilómetros que se rehabilitarán.
Para la municipalidad de Puerto Morazán las obras son necesarias. Esa Alcaldía no cuenta con presupuesto para la reparación de caminos rurales.
“Nuestro presupuesto está proyectado para dos millones, no tenemos una partida específica y vamos resolviendo en el camino”, dijo la alcaldesa sandinista Juana Francisca Téllez. Confirmó que para agosto próximo estaría listo a ejecutarse el proyecto de pavimentación de El Viejo, Tonalá-Puerto Morazán de 30 kilómetros.