El centro de salud del reparto La Florida tiene casa propia. A partir del fin de semana dejaron de alquilar una vivienda para trasladarse a atender a la población en su propio local.
Esta obra, la número 96 de las unidades de salud en el departamento, fue construida gracias a una donación económica de los Clubes Rotarios de los Estados de Dallas y Texas, con quienes el homólogo de Chinandega tiene contactos directos. El proyecto costó 14 mil dólares.
Comunitarios y donantes mezclaron sus esfuerzos y ejecutaron acciones como armar hierro, preparar mezcla de cemento, levantamiento de paredes, vigas, techo y obras similares, para hacer realidad una infraestructura social de gran utilidad.
“Posiblemente sean más de mil los beneficiados. Son pobladores de La Florida, Walter Arata y otros, que buscaban atención en el centro de salud del barrio Guadalupe o La Florida, ahora el centro se acercó más a ellos”, dijo Octavio Chávez, epidemiólogo de Chinandega.
Verónica Sandoval, presidenta del Club Rotario Chinandega, también hizo la entrega de una pesa con tallímetro para adultos, balanza pediátrica, nebulizador, un tensiómetro, dos estetoscopios, equipos de otorrinolaringología, cirugía menor y materiales de reposición, enviados por los cooperantes norteamericanos.
Marina Campos, directora municipal del Minsa, agradeció la generosidad del Club Rotario por facilitar el edificio y la entrega de los equipos básicos para atención de adultos y niños que son la prioridad. Ahí atenderá un médico, dos enfermeras, un estadístico y educadora.
David y Liz Cabot son un matrimonio que pertenece al Club Rotario, que participó en la inauguración. “Es un proyecto muy exitoso que servirá durante muchos años”, comentaron satisfechos. Voluntarios de Texas llegarán próximamente para construir un local para farmacia y para un laboratorio.