Los jefes de bancada y diputados de los partidos Liberal Constitucionalista (PLC) y Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), reconocieron ayer que no están haciendo una oposición constructiva por estar peleándose entre ellos mismos.
El jefe de la bancada del PLC, Maximino Rodríguez, dijo que, “la verdad es que en vez de unirnos como sectores democráticos a fin de enrumbar a este Gobierno y no perder el sistema, hay una lucha interna recíproca, los dos grupos no entienden que mientras nosotros nos estemos comiendo entre los mismos, el Frente Sandinista avanza”.
Sin embargo Rodríguez señaló que las controversias entre ambos partidos son culpa de las cúpulas por defender intereses personales y llamó a los dirigentes a deponer sus actitudes.
El legislador advirtió que, “las dirigencias deben poner los pies en el piso, si no lo hacen, tarde o temprano se van a llevar una sorpresa, cuando el pueblo se dé cuenta de que los dirigentes no quieren la unidad, a esas cúpulas les va a pasar la cuenta y la gente va a buscar cómo enrumbar el barco”.
En tanto la diputada María Eugenia Sequeira, jefa de bancada de ALN, lamentó que se esté perdiendo el tiempo con pleitos que no abonan a la unidad y dijo que “ojalá, que Arnoldo Alemán entienda que el pueblo de Nicaragua está demandando la unidad de todos en contra del Frente Sandinista”.
“Pero si él (Alemán) y algunos de sus diputados no lo entendiera, ni modo que se queden con Daniel Ortega, pero existe todo un pueblo de Nicaragua esperando” advirtió.
Por su parte el vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro afirmó que las discrepancias entre los liberales han debilitado la labor de oposición que podrían hacer contra el Frente Sandinista, “lo que tiene un impacto político demoledor en la capacidad de maniobra desde la oposición”.
“El hecho mismo de que estén en pugna las fuerzas liberales, le está haciendo un favor al Frente Sandinista, porque le permite mantenerse con esta actuación autoritaria que no puede ser frenada” dijo Navarro.