Seis meses después del derrame de más de 700 barriles de residuos de petróleo en la quebrada Las Coyundas, en Puerto Sandino, Nagarote, la limpieza fue declarada efectiva por instituciones gubernamentales.
Un aguacero ocurrido la madrugada del 21 de octubre del año pasado provocó que las pozas donde la empresa Ruiz Fierro & Cía. Ltda. almacenaba los residuos cedieran a la presión del agua y el material cayera sobre el cauce de “invierno”, provocando un daño ambiental que en su momento se calificó como grave.
Sin embargo, el Procurador General de la República, Hernán Estrada, se mostró satisfecho con los avances del proceso de remediación liderado por la Esso Standard Oil S.A. Limited, empresa a la que pertenecían los lodos de hidrocarburo.
Estrada recorrió a pie los casi tres kilómetros de la quebrada Las Coyundas para conocer de primera mano la situación.
La conclusión a la que llegó fue que “he querido venir personalmente para tener una opinión no sesgada. Se nota el esfuerzo, la inversión para remediar los efectos dañinos”.
Agustín Fuentes, ex gerente de la Esso y líder del proceso de remediación, aseguró que la limpieza de la quebrada se hizo minuciosamente, y que al final los daños “no pasaron de moderados y son reversibles”.
A pesar de eso, todavía se puede observar el lodo impregnado en la corteza de la mayoría de los árboles de la cuenca, hasta una altura de 2.5 metros, alcanzada por el caudal de agua de lluvia y residuos de petróleo.
La mayor parte de la maleza fue arrancada y algunos árboles perdieron sus ramas, pero Fuentes aseguró que el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) prefirió que no se tocara la flora que quedaba dañada, porque arrancar su corteza podía ser una amenaza mayor.
Yaniré Álvarez, delegada del Marena en León, aseguró que las instituciones ambientales del Estado vienen dando un seguimiento cercano al caso y que la remediación avanza tal como se esperaba, pero falta alistar un plan frente a la época lluviosa del año, para que no se pierda todo lo avanzado.
“También estamos tratando de que se haga otra limpieza más puntual, este recorrido nos sirvió para ver dónde hay recovecos que todavía tienen lodo asfáltico”, dijo Álvarez.
PUNTOS CLAVE
Por su parte, Víctor Campos, representante del Centro Humboldt que participó en el recorrido, advirtió que no deben descuidarse puntos clave como el subsuelo del lugar donde estaban ubicadas las pozas y el estero, que pudieron ser los áreas más vulnerables en el derrame.
Tanto las instituciones del Estado como la Esso y Humboldt aseguraron que mantendrán un monitoreo constante sobre la zona, hasta que se constate que está totalmente libre de contaminación por hidrocarburos.