¿En qué momento se jodió Perú?, se pregunta Santiago en el inicio de Conversación en la Catedral, el monumental libro de Mario Vargas Llosa. Y en medio de la confusión que casi siempre cobija la zona Este de la Liga Americana, desde el propio arranque de temporada, es natural preguntarnos: ¿En qué momento se pierde un banderín?
Mientras los Yanquis han quedado con su pitcheo sangrando después de perder a Mike Mussina y Carl Pavano, agregados ahora al taiwanés Chien Ming Wang, ganador de 19 juegos en el 2006 y lesionado durante el entrenamiento primaveral, los Medias Rojas están viendo como Josh Beckett (3-0 y 1.50) y Curt Schilling ( 2-1 y 2.84), encabezan una poderosa rotación que incluye al japonés Daisuke Matsuzaka, que puede ser tan efectivo como ellos y quizás, hasta más en sus próximas salidas.
¿Es muy temprano para considerar dramático y decisivo este contraste en el pitcheo abridor? Podríamos estar precipitándonos, pero vale la pena señalar, que aún admitiendo que una temporada implica disputar 162 juegos, el título de zona o el boleto para los play offs, se pierde constantemente por un juego de diferencia.
La pregunta es: ¿En qué momento se pierde ese juego?
Sin Ming Wang y Mussina, sus abridores 1 y 2 y nuevamente sin Pavano, los Yanquis necesitan un crecimiento espectacular del zurdo Andy Pettitte a quien recuperaron de los Astros de Houston y del también zurdo japonés Kei Igawa, valorado muy por debajo de Matsuzaka, para evitar un derrumbe en los próximos 15 días.
¿Qué les parece la rotación emergente de los Yanquis, en el preciso momento en que juegan debajo de los 500 puntos pese al esfuerzo extra de Alex Rodríguez?
Andy Pettitte pasa a ser el número uno, seguido del todavía intrigante Kei Igawa. Jeff Kartens aún no retorna del “taller de reparaciones”, aunque tampoco era una garantía y en consecuencia, Darrell Rasner, Chase Wright y el prospecto Steven Jackson, quien podría hacer su debut como big leaguer el fin de semana, completan el grupo de cinco abridores.
Boston en cambio, presenta a un abridor número cuatro como Tim Wakefield, con 1-1 y lanzando para 1.38 en carreras limpias durante 13 entradas y tiene en el nicaragüense Devern Hansak, una reserva táctica en su equipo Pawtucket, Triple A.
Desde antes que los espartanos se bolearan con los atenienses, el pitcheo ha sido y sigue siendo, el factor clave del éxito en el beisbol. El problema es que el pitcheo de calidad se ha vuelto escaso y cuando alguien va a la lista de inhabilitados, no hay reemplazo apropiado.
Los Yanquis tienen uno de los mejores prospectos del pitcheo en Phil Hudges, pero los expertos de la organización consideran que no es el tiempo para subirlo. Aún necesita mayor pulimento y formación en las Menores.
¿Será este el momento que Boston aprovechará para establecer diferencia? El próximo fin de semana, los Medias Rojas con todas sus escopetas, esperan por los Yanquis que llegarán sin Ming Wang, Mussina y Pavano, para protagonizar tres batallas que, aún siendo muy temprano para ser calificadas como cruciales, podrían serlo cuando se haga la revisión final, si el lado Este, con Toronto en pie de guerra, permanece siendo tan confuso como hasta ahora.
Si esto ocurre, no necesitaremos preguntarnos al caer la tarde del 30 de septiembre: ¿En qué momento se jodieron los Yanquis?