Las empresas Unión Fenosa Disnorte-Dissur, la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) y Estesa anunciaron hoy el inicio de una campaña publicitaria para frenar el robo contra la infraestructura que garantiza el acceso a la telefonía básica, televisión por cable y suministro eléctrico de sus clientes.
La campaña insta a los clientes de las tres compañías a denunciar el robo y vigilar los tendidos de cables, ya que el hurto de los mismos afecta la calidad de los servicios que reciben.
Según los empresarios actualmente las empresas son víctimas de personas que se dedican al robo de cables y accesorios compuestos por cobre y aluminio, los cuales son vendidos posteriormente en el mercado negro de chatarra para luego ser reutilizados en la elaboración de utensilios varios o bien para venderse como materia prima en grandes centros de acopio.
Las distribuidoras de energía eléctrica Disnorte y Dissur son víctimas del robo de cables de aluminio principalmente en la Red de Alumbrado Público y cables de acometidas que conectan los medidores de electricidad del cliente con los cables de la red.
Otro de los robos más frecuentes es el de los cables que cumplen la función de neutro en la red, lo que desestabiliza el voltaje, causando variaciones que afectan la calidad del suministro del cliente, lo que propicia daños en los equipos eléctricos.
El año pasado las distribuidoras registraron el robo de aproximadamente 500 kilómetros de redes, lo que equivale a un monto estimado de 10 millones de córdobas.
Por otra parte las distribuidoras se han visto afectadas por el robo de postes de aluminio que luego son vendidos en depósitos de chatarras. El hurto también incluye las luminarias instaladas y los cables que las conectan.
FRAUDE ELÉCTRICO
El robo contra las distribuidoras también abarca el fraude eléctrico que realizan las personas al conectarse ilegalmente a la red de electricidad lo que significó en 2006 cerca de 30 millones de dólares en pérdidas.
Otro ámbito de importancia para frenar este tipo de actos es el riesgo que representa para la vida de las personas que se dedican a robar, puesto que manipulan cables de electricidad sin contar con los equipos de protección necesarios.
Actualmente los empresarios realizan esfuerzos conjuntos con la Policía Nacional para frenar estos actos delictivos.