TEGUCIGALPA. - Con el apoyo de militares de Estados Unidos, las fuerzas armadas destruyeron hoy una gran cantidad de armas antiguas que mantenían en sus bodegas.
“Son armas y municiones cuya vida útil ha terminado y, por eso, representan un peligro porque ya no cumplen con las normas de seguridad para tenerlas almacenadas”, dijo en rueda de prensa el jefe del estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas, general Romeo Vásquez.
“La mayoría del equipo destruido provenía de Estados Unidos y militares de ese país amigo las analizaron previamente”, añadió.
La destrucción del arsenal se realizó en las instalaciones del Primer Batallón de Artillería en Amarateca, a unos 20 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
Vásquez indicó que en el lote de armas y municiones destruidos habían bombas de 110 libras para aviones y granadas de mortero de 60 milímetros.
Según el oficial, Honduras tiene el propósito de eliminar de su inventario unas 3.020 armas y materiales explosivos de guerra.
“Esas armas ya no se usan y representan un riesgo para las comunidades que están cercanas a nuestros batallones”, subrayó. “Y en este objetivo sólo cumplimos convenios internacionales”.