La lucha en los próximos años será por el “petróleo blanco”, este recurso todos lo conocemos, me estoy refiriendo al “agua”, que no por casualidad el último Informe de Desarrollo Humano (IDH) que emitió el PNUD en el 2006 aborda la problemática del agua, desde este punto de vista: “El Informe sobre Desarrollo Humano abordando un tema que tiene profundas repercusiones para el potencial humano y el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio. A lo largo de la historia, el progreso humano ha dependido del acceso a un agua limpia y de la capacidad de las sociedades para aprovechar el potencial del agua como recurso productivo. Dos de las bases para el desarrollo humano son el agua para la vida en el hogar y el agua destinada a los medios de sustento a través de la producción. Para una gran parte de la humanidad, sin embargo, estas bases aún no se han establecido”.
Cuando se trata de la cuestión del agua, hay un reconocimiento cada vez más generalizado de que el mundo se enfrenta a una crisis y de no afrontarla, dicha crisis podría desviar el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio e impedir el desarrollo humano. Para algunos, la crisis mundial del agua tiene que ver con situaciones de escasez absoluta del suministro físico. Este Informe rechaza dicha opinión y sostiene que las causas de la crisis del agua radican en la pobreza, la desigualdad y las relaciones desiguales de poder, así como en las políticas erradas de gestión del agua que agravan la escasez.
Con esto surgen dos claros peligros. Primero, a medida que se intensifique la competencia nacional por el agua, las personas con derechos más frágiles (los pequeños agricultores y, junto con ellos, las mujeres) verán cómo sus derechos sobre el agua resultan socavados por grupos interesados más poderosos. Segundo, el hecho de que el agua sea el recurso fugaz por excelencia que atraviesa las fronteras en forma de ríos, lagos y acuíferos, apunta a su potencial para crear tensiones transfronterizas en las regiones afectadas por la escasez de agua.
La problemática del agua está desde hace mucho tiempo en discusión, sólo para aportar más a este debate las cifras son alarmantes, en nuestro mundo de prosperidad creciente, más de mil millones de personas se ven privadas del derecho a un agua limpia y 2,600 millones no tienen acceso a un saneamiento adecuado. Estas impresionantes cifras reflejan tan sólo una de las dimensiones del problema. Cada año mueren cerca de 1.8 millones de niños como consecuencia directa de la diarrea y otras enfermedades causadas por el agua sucia y por un saneamiento insuficiente.
En Nicaragua las cuencas hidrográficas están en franco deterioro, así tenemos el Lago Cocibolca, rodeado por los departamentos de Chontales, Río San Juan, Rivas y Granada, del cual el primero ha lanzado una alarma por escasez de agua, suena inaudito cuanto está rodeado de una fuente de agua que bien utilizada podría resolver sus problemas de una sola vez.
En verano es común encontrar en cualquier zona del país urbano y rural, precisamente a los grupos vulnerables (la niñez y a las mujeres) cargando sus galones de agua, para satisfacer sus necesidades básicas, nacionales que no saben lo que es girar el grifo de la ducha de nuestras casas y refrescarse del calor infernal de estas temporadas, las cuales podrían convertirse en eternas si no hacemos algo al respecto.