La mañana de ayer el periodista Roberto Sánchez Ramírez entregó a Mercedes Rivas, presidenta de la junta directiva del Colegio de Periodistas de Nicaragua (CPN), su carta de renuncia al cargo de presidente del Comité de Ética y Honor de dicha institución.
El motivo de la renuncia es que en los dos meses que lleva ejerciendo el cargo nunca fue invitado a las reuniones de la junta, pese a petición que anteriormente había hecho al vicepresidente de la junta, Joaquín Absalón Pastora, quien le comunicó que la junta directiva iba a invitarlo a las reuniones sólo “cuando lo creyeran conveniente”.
Ante esta situación, Sánchez decidió poner su formal renuncia, pues considera que estaba ocupando un cargo decorativo y que él “no servía para eso”.
“No puedo ejercer un cargo cuando la directiva ni siquiera ha permitido mi presencia en reuniones donde se han tratado asuntos que atañen al comité, desconociendo que fuimos electos por el congreso (que se realizó el pasado 10 de febrero) para garantizar que no ocurriera como con la anterior directiva”, dice la carta de renuncia de Sánchez, refiriéndose a las anomalías encontradas en la junta directiva anterior.
Otra de las razones de Sánchez, según contó, es que en el período que la nueva junta ha dirigido a la CPN se han integrado al colegio unas cien personas que no cumplen los requisitos que impone la Ley 372, que es la Ley Creadora del Colegio de Periodistas de Nicaragua, lo cual él considera incorrecto.
“Andan con carné, como si fueran periodistas y eso no se puede permitir”, dijo.
LO QUE DICE LA DIRECTIVA DEL CPN
El vicepresidente de la junta directiva del CPN, Joaquín Absalón Pastora, asegura estar en desacuerdo de la renuncia de Sánchez y dice que “no quisiera que ‘cuajara’ esa renuncia”.
Pastora comentó que él y la presidenta de la junta directiva, Mercedes Rivas, tienen el optimismo de que Sánchez desista de la idea de la renuncia.
Asimismo, dijo que en lo personal consideraba que sí era necesaria la presencia de Sánchez en las reuniones de rutina de la junta directiva. “A mí no me incomodaba de que estuviera en las reuniones, pero la junta directiva decidió que no”, dijo.