Una operación antidrogas que se extendió ayer por diversos puntos del país permitió la desarticulación de una estructura del cártel de Sinaloa, México, que amenazaba con asentarse en Nicaragua. La operación fue una acción conjunta de la Policía Nacional con el Ejército de Nicaragua.
Hasta ayer de forma preliminar las autoridades policiales reconocían la captura de 22 personas, incluyendo los cinco mexicanos arrestados en Tipitapa, la mañana del viernes, operativo tras el cual se desencadenó una gigante operación antinarco.
Fuentes extraoficiales sostienen que entre los arrestados del viernes está el sicario que vino de México con el fin de materializar el plan en contra de la Directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera y que identifican como José Juvenal Mendoza González.
Con la operación las autoridades policiales nacionales ocuparon no sólo una pista clandestina con capacidad para el aterrizaje de al menos dos avionetas o un avión con capacidad para un poco más de dos toneladas, sino que además en una casa frente a la gallera, en Tipitapa, allanaron una bodega.
En este último sitio ocuparon una cisterna con combustible placas 073-112, un vehículo tipo ambulancia con caleta placas MY 5053, un camión placas CH05-692, una camioneta placas M 029-039 y varios recipientes conteniendo combustible de vehículo y de avión así como dos motores fuera de borda, 30 radiocomunicadores y 33 lámparas coleman que utilizan para alumbrar en las pistas.
En la Carretera Vieja a León realizaron dos operativos, uno de éstos fue a la altura del kilómetro 11, en el condominio Alyson habitación 4-A, donde además de capturar a dos guatemaltecos les ocuparon documentos con cartas de ventas de vehículos. También hubo capturas en Ciudad Darío y anoche seguía la operación.
El Subdirector de la Policía, comisionado general Carlos Palacios, a cargo de la operación por parte de la Policía, manifestó que presumen que se trata de una estructura dedicada a garantizar la logística de esa agrupación en su paso por Nicaragua. La misma estaba conformada por mexicanos, nicaragüenses y guatemaltecos.
Entre los capturados en la finca está David Ricardo Alvarado Zazuek, de 35 años, posiblemente el cabecilla de esa estructura por parte del cártel de Sinaloa en el país, quien sobresalió entre los arrestados por el tatuaje en el cuerpo con la leyenda de Sinaloa.
PISTA EN SAN AGUSTÍN
La pista estaba ubicada en el kilómetro 67 de la Carretera Panamericana Norte, tres kilómetros al noroccidente, fue construida en la finca La Ceiba, comunidad San Agustín. Actualmente queda bajo control policial y del Ejército.
Desde la bodega, en Tipitapa, salía una camioneta con abastecimiento de agua y combustible, confirmó el cuidador Freddy Antonio Centeno López, de 36 años, oriundo de Jinotega. Un hombre identificado por el alias de “El Chaparro” era quien hacía el abastecimiento en una camioneta.
Centeno, quien dijo tener cuatro días de haber sido contratado para cuidar el lugar a cambio de un pago quincenal de 2,500 córdobas, indicó que “lo que me dijeron fue que tuviera cuidado porque en esta cisterna había combustible”. La persona que le dio orientaciones fue un señor moreno apodado “El Negro”, pero a quien ellos consultaban por teléfono únicamente lo llamaban como “El Gordo”.
Las autoridades indicaron que entre los detenidos en La Ceiba está un pariente de Francis Cruz Herrera, madre de Freddy Luis Arango Cruz y suegra del mexicano Samuel Gutiérrez Lozano, alias “Sami”. Éste era uno de los primeros cabecillas del cártel de Sinaloa que llegó al país. Es buscado por la justicia de Nicaragua, tras señalarlo como el cabecilla de una vasta red de narcotraficantes que pretendió asentarse en Nicaragua desde el año 2004, y que en julio del 2005 enterró una avioneta en la finca El Pipián en Samaria, Villa El Carmen.
FINCA FUE VENDIDA
La versión que ofreció Santos Reyes Urbina, ordeñador de la finca, fue que la propiedad perteneció a Uriel Morales Argüello (q.e.p.d.) y posteriormente la heredó su hijo Uriel Morales Úbeda, quien hace un mes la habría vendido a las personas que desde hace un mes realizaban los trabajos acelerados de construcción de la pista de aterrizaje.
Según el jefe de las Tropas Especiales del Ejército, coronel Rafael Ramírez, la pista tiene un área de 1,500 metros de largo y 200 metros de ancho. A los narcos les llevó un poco más de un mes construirla, según confirmó uno de los arrestados en el lugar, donde la Policía encontró herramientas varias como piochas, machetes, palas, pero las autoridades confirman que utilizaron maquinaria pesada, cuyo dueño ayer estaba siendo ubicado. Las autoridades tienen filmados a los operarios de las mismas.
“Sabíamos que un avión iba a aterrizar, los oficiales de la DOE (Dirección de Operaciones Especiales) estaban prestos a la captura, pero decidimos desencadenarlo, porque es más importante en este caso la prevención y la desarticulación completa de una banda de logística”, sostuvo Palacios.
Tanto Palacios como Ramírez confirmaron que desde hace un mes tuvieron información de la construcción de la pista, por lo que desde hace tres semanas mantienen un trabajo de inteligencia, que les permitió tomar vídeos incluso de todo el movimiento en el lugar.
El jefe militar dijo que a ellos les llamó la atención la ubicación de la pista, que está fuera de áreas autorizadas. Palacios y Ramírez coincidieron en que la pista serviría para descargar droga y probablemente otro avión trasladaría después esa misma carga. La Policía propondrá a la Fiscalía General de la República que el caso sea tipificado como financiamiento al narcotráfico.
Con la colaboración de Alejandro Flores