QUITO. - El presidente Rafael Correa culpó al FMI de los males del Estado ecuatoriano, volvió a atacar a Colombia y replicó con dureza a una denuncia que vinculó a su familia con el narcotráfico, en la jornada previa al plebiscito constituyente que definirá su suerte en el poder este domingo.
Correa lanzó dardos en todas las direcciones en su mensaje semanal de radio, sin dejar de mostrarse convencido de un triunfo en la consulta sobre una Constituyente, aunque abriendo la posibilidad de ser víctima de un fraude.
Según Correa, al que considera seguro triunfo de este domingo le seguirá una nueva lucha para evitar que la Constituyente caiga en manos de los partidos tradicionales, a los que tacha de "mafia".
El mandatario sostuvo que uno de sus propósitos en la Asamblea será revertir el daño que causó la privatización en sectores como el eléctrico, y la cual fue impulsada por la que llamó "burocracia internacional del Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial".
"Son los estragos de la noche neoliberal. ¿Y quiénes son los responsables? los fundamentalistas del mercado (...) y por supuesto la burocracia internacional: FMI, Banco Mundial, que fueron los que impulsaron, con el consenso de Washington, el desmantelamiento del Estado", comentó.
RESPONDE DENUNCIA
Asimismo, respondió con dureza a una denuncia del diputado opositor Luis Almeida sobre el pasado de su fallecido padre.
"No tengo nada que ocultar. Tuve una niñez muy dura. A los cinco años mi padre, un desempleado, llevó droga a Estados Unidos y cayó preso. Y vivió tres años en prisión" en la década de 1970, afirmó.
El jefe de Estado calificó de "miserable" a Almeida por vincular la "desgracia" de su padre con un posible nexo de su familia con el narcotráfico.
"Qué culpa tengo de lo que hizo mi padre hace 40 años como para que este sinvergüenza diga que nos mantuvo el narcotráfico. Nos mantuvo mi madre cocinando, vendiendo viandas que yo repartía al salir del colegio, donde estudié becado", replicó.
Correa, quien ató su suerte en el cargo a la aprobación de la consulta, también reservó munición contra Colombia agitando, de paso, la crisis diplomática por las fumigaciones antidrogas y la inseguridad en la frontera.
El mandatario fijó para el 24 de abril el lanzamiento de un plan de paz con el que, según él, "responderá a la violencia militarista del Plan Colombia" que financia Estados Unidos.
"El Plan Ecuador va a ser una respuesta de paz, justicia, equidad, empezaremos por seguir acogiendo a los desplazados colombianos del conflicto y tratar de darles el estatuto de refugiados", anunció.
"Porque en lugar de cerrarles las puertas como esperaría la comunidad mundial, y particularmente Colombia, las vamos a abrir mucho más. ¡Bienvenidos hermanos colombianos! Vamos a tratar de buscarles con la ONU el estatuto de refugiados", agregó el presidente ecuatoriano.