El polémico ex banquero y aliado del Frente Sandinista, Álvaro Robelo sigue a la espera del placet del Vaticano, el cual a casi tres meses de ser nombrado Embajador de Nicaragua ante la Santa Sede, no ha recibido respuesta de Roma.
Robelo fue nombrado entre los primeros funcionarios del gobierno de Daniel Ortega, a finales de enero y su nombramiento se hizo oficial a través del diario La Gaceta.
La vocera de la Cancillería de la República, Vilma Aburto, confirmó que la Santa Sede no ha dado su beneplácito al nombramiento de Robelo, pero aseguró que aún está dentro del período de espera establecido según las normas diplomáticas, sin embargo dijo desconocer la duración de este período.
En tanto una fuente conocedora de los trámites protocolarios dijo que en diplomacia existe una figura llamada “silencio diplomático”, la que se hace efectiva después que pasa un tiempo prudencial y no hay respuesta.
Aunque, según la fuente diplomática, el período para considerar el silencio diplomático, puede variar, no se acostumbra que pase de 90 días.
“Después de un tiempo prudencial de 90 días si no hay respuesta se considera como el silencio diplomático, que para fines prácticos se traduce en un rechazo” aseguró la fuente.
En días pasados se conoció que Ortega también nombró en el servicio exterior a los hijos de Robelo, Mónica Robelo Raffone y Carlos Robelo Raffone, en cargos ante organismos internacionales.