El mural que hace unas semanas apareció en una vistosa pared en el barrio Monimbó de Masaya, señalando textualmente: “Yoko terminó con los Beatles, la Chayo terminó con el Frente”, ha creado expectativa en ese famoso vecindario sandinista.
De acuerdo a la información que se maneja en el barrio, se espera que en una semana aparezca un nuevo mural con otro mensaje pues aseguran es la tónica asumida por algunas personas que viven en el sector cada vez que existe descontento con algunas medidas partidarias o gubernamentales.
Un disidente del partido rojo y negro, que pidió no ser identificado, opinó que la población depositó su confianza en la persona de Daniel Ortega y no en su compañera Rosario Murillo, quien debería dejarlo gobernar, porque algunas de sus decisiones y actitudes están provocando una división a lo interno del Frente Sandinista.
Sin embargo, Leonel Flores, delegado del Ministerio de Gobernación y aliado del Frente Sandinista, defendió la participación de la Primera Dama y manifestó que en el caso fuera ella la que está mandando, “está en todo su derecho”.
“A mi parecer Rosario Murillo es una mujer inteligente y capaz y que solamente ejerce su función como Secretaria del Consejo de Comunicación y Ciudadanía”, dijo el funcionario.
El nuevo Gobierno vino con la visión de la solidaridad de género y de igualdad, y tanto hombres como mujeres tienen la capacidad de liderar un país y en este caso lo hacen de la mano, agregó el delegado gubernamental.
Como sandinista opina que lo que ha hecho falta es tolerancia entre los activistas del Frente Sandinista conscientes de que algunas cosas se harán a largo plazo, y que se han tomado algunas decisiones y medidas por el bien de Nicaragua y no con la intención de dividir al partido en el poder.
“Las cosas buenas hay que reconocerlas y las malas hay que corregirlas”, dijo Flores, quien considera que los sandinistas que critican a Murillo “pueden expresarse con libertad porque es un derecho constitucional”.
Por su parte Ronald Bolaños, un profesional muy conocido en las filas del Frente Sandinista, opinó que es la oposición la que piensa que Rosario Murillo ejerce el control del país y provoca división.