Un plazo de cinco días tiene la Fiscalía para presentar pruebas convincentes en contra de un hombre acusado de asesinato. El procesado supuestamente roció con un líquido inflamable a otro hombre y luego le prendió fuego, lanzando un fósforo encendido sobre su cuerpo.
El imputado es Roberto Javier Martínez Membreño, a quien la Fiscalía tiene sentado en el banquillo por ser sospechoso de causar la muerte de Noel Ernesto Zamora Leytón.
El hecho tuvo lugar el pasado domingo primero de abril, a las 2:00 de la madrugada, en una calle del barrio El Recreo, en Managua.
Martínez Membreño no fue enviado a juicio oral y público porque la acusación dice que él roció con un líquido a la víctima y luego le lanzó un fósforo encendido, pero la Fiscalía omitió especificar qué tipo de líquido fue el que se utilizó en el hecho señalado.
Zamora Leytón murió más de 24 horas después, producto de quemaduras de tercer grado en el 60 por ciento del cuerpo.
Para el abogado defensor, licenciado Jairo Pérez, la acusación es débil porque el relato de los hechos no tiene concordancia con las pruebas que presentó la Fiscalía.
Según el licenciado Pérez, la Fiscalía dice que hay testigos que vieron cuando su representado roció con el líquido de una bolsa a la víctima, pero “la gente no puede saber qué tipo de líquido contenía la bolsa”, dijo el abogado.
PERITAJE TARDÍO
Para la fiscal Matilde Villanueva, el problema se debe a que tarda mucho obtener los resultados del peritaje de la Policía, sobre qué tipo de sustancia fue hallada en el cuerpo de la víctima y en el carro donde fue quemado. Si esa prueba pericial no es incorporada en la próxima audiencia del caso, el acusado Martínez Membreño podría salir en libertad.
Según familiares de la víctima, entre ellos su hermano Adonis Zamora, cuando vieron a Noel aún con vida en el hospital, olía a un diluyente de pinturas conocido como “zener”. Un niño de 13 años que ayudó a la víctima en el lugar de los hechos también dijo que sintió el mismo olor, aseguró Adonis Zamora.
La fiscal Villanueva reveló que existen cinco testigos que vieron cuando Martínez Membreño, de oficio carpintero, roció el líquido de una bolsa en el cuerpo de la víctima y sólo falta el peritaje policial para confirmar que el mismo se trata de una sustancia inflamable.