Nicaragua, junto a Brasil y Chile, serán las únicas naciones latinoamericanas que mantendrán una tendencia “creciente” en términos económicos, durante el 2007, auguró ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Mientras la región como tal mostrará un crecimiento del 4.9 por ciento. Es decir un porcentaje menor al registrado en el 2006, donde éste se reportó en 5.5 por ciento, siendo Ecuador el menos favorecido con el comportamiento.
Economistas nacionales consultados sobre las proyecciones relacionadas al país, dudaron de que haya más crecimiento, ya que hay menos productividad a nivel local.
El FMI pronosticó que la economía nicaragüense crecerá en un 4.2 por ciento, tal como lo proyectó a inicios de año el Gobierno. En el 2006 ésta creció en un 3.7 por ciento.
El economista Néstor Avendaño cuestionó el dato del Fondo, pues recalcó que las estimaciones de crecimiento para este año fueron establecidas por el Gobierno anterior “y parten de supuestos”, aseveró.
Avendaño argumentó que cuando se hizo la proyección económica de este año el Ejecutivo, por ejemplo, no tenía ni idea de la “fuerte” caída de la producción de café, que representó casi 100 millones en pérdidas económicas.
Por eso valoró que el crecimiento económico del país, en el presente año, no llegará al cuatro por ciento.
El especialista en temas económicos, Alejandro Aráuz, sostuvo por su parte que la tasa de crecimiento, que prevé el FMI para Nicaragua, es factible siempre y cuando hayan políticas económicas claras.
El ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana, concordó con Aráuz. “Si se mantiene la estabilidad macroeconómica y la disciplina financiera habrá más crecimiento”, dijo.
Arana, en ese sentido, hizo un llamado al Gobierno para mantener “un mensaje más contundente a favor de la inversión”.
LA PRENSA intentó conocer la posición de autoridades del BCN, al respecto, pero no se logró contactar a ninguno.