Un estudio sobre la ganadería en Nicaragua, realizado por especialistas del Departamento de Desarrollo Agropecuario de la Universidad Centroamericana (UCA), concluyó que el crecimiento de ese sector económico ha sido “lento” y poco aprovechado durante los últimos 30 años.
Lo anterior, según el departamento, se explica por la falta de una política gubernamental que esté enfocada en mejorar las condiciones técnicas que utilizan los productores en el proceso de crecimiento de las reses.
Regina Belli, coordinadora de la investigación, señaló que de acuerdo con el estudio la carencia de programa de desarrollo sostenible, en el sector descrito, impide que Nicaragua aproveche al máximo las oportunidades que ofrece la ganadería
La investigación se efectúo en las zonas donde la actividad ganadera está acentuada, entre éstas Boaco, Matagalpa y Chontales.
ALGUNOS INDICADORES
De acuerdo con Regina Belli, Nicaragua a finales de 1970 fue líder en la producción de carne y leche en Centroamérica, sin embargo, en 1980 ese sector se vio afectado por una depresión económica que incidió negativamente en la producción de leche, cuya situación persiste hasta hoy.
No obstante, aseguró que la producción de carne viene mejorando a partir de 1990.
Belli , por otro lado, recalcó que el país actualmente dedica grandes áreas de tierra para la crianza de ganado, el número de estos animales es igual al que se criaba hace años atrás en zonas más pequeñas.
“El estudio reveló que Nicaragua presenta los mismos indicadores de crianza de ganado igual que hace 30 años atrás”, recalcó la experta.
Esa situación la atribuyó a las “explotaciones extensivas de zonas no aptas para el ganado”.
DEMANDAN LEYES
Belli refirió que se requieren leyes que protejan los sitios que han sido deforestadas por el avance de la actividad agrícola, las cuales podrían ser aprovechadas para criar ganado.
“Otra de las necesidades que presenta el sector ganadero del país son nuevas técnicas de producción aplicables en sus fincas”, detalló Belli.
Según el estudio, más del 95 por ciento de las vacas tiene doble propósito de explotación: producción de leche y carne “lo que obstaculiza el aprovechamiento al máximo de cada rubro”, mencionó la coordinadora de la investigación.
Pero hay más. “El sector ganadero carece de alternativa de alimentos para ganado durante la época seca, lo que genera retraso en el crecimiento de los animales y baja en la producción de leche”, apuntó.
Aunque para esto ya hay soluciones, ya que la Universidad Nacional Agraria (UNA) está enfocándose éste año en la creación de un nuevo concentrado para ganado bovino, que se elabora con hojas de marango, un árbol apto para zona seca.