Un joven de 20 años murió tras perder el control de la camioneta que conducía. La llanta delantera derecha del vehículo pegó en una cuneta y luego el automotor se desplazó de lado unos 10 metros, sobre el costado izquierdo, hasta estrellarse contra un poste de concreto.
El accidente se produjo 230 metros al norte de los semáforos de donde fue Lozelsa, en una pequeña curva de la vía principal de Altamira. Según un vigilante del sector, era la 1:00 de la madrugada de ayer martes cuando ocurrió la tragedia.
La víctima fue identificada como Marco Javier Cuadra Acuña, habitante de Villa Libertad, de la terminal de las rutas 112 y 116, una cuadra al Norte, un andén al Este y 30 varas hacia el Sur.
El vigilante testigo del hecho pidió no ser identificado en el periódico y sólo dio su nombre a la Policía. Dijo que el joven circulaba de Norte a Sur a exceso de velocidad y aparentemente era perseguido por otro vehículo.
Martín Alejandro Rojas, primo de Marco Javier, reveló a la Policía que la camioneta en que falleció su pariente era alquilada, pues él acababa de llegar a Nicaragua procedente de Estados Unidos y salió con Marco a pasear.
FALTA DE PERICIA
La Policía no halló ningún documento de identidad de Cuadra Acuña dentro de la camioneta, pero sí ropa mojada, botellas de cerveza y la factura de un bar por más de 400 córdobas.
Las autoridades también dijeron desconocer si algún vehículo iba persiguiendo a Cuadra Acuña cuando éste sufrió el accidente mortal en Altamira. Sólo dijeron que la causa principal fue la falta de pericia del conductor, al no poder girar en una pequeña curva.
Luego del accidente, Cuadra Acuña fue asistido por vigilantes que estaban cerca del lugar del hecho, pero nada lograron hacer porque Marco Javier murió casi de forma instantánea, según dijeron los testigos.
Miguel Jarquín Caldera, tío político del fallecido, dijo que éste será sepultado mañana jueves en el cementerio del barrio Milagro de Dios, en espera de familiares de la víctima que están en el exterior.