Mientras en Bolivia los ciudadanos rechazan la reelección del presidente Evo Morales, en Ecuador los pobladores coinciden, en su mayoría, en que desconocen la consulta popular que prevé materializar dentro de siete días el presidente izquierdista Rafael Correa, para la instalación de una Asamblea Constituyente a través de la cual promete establecer un “socialismo del siglo XXI”.
Encuestas difundidas en medios locales durante los últimos días determinan que el nivel de desinformación de la población, en relación con la consulta, oscila entre el 67 y 70 por ciento.
Un total de 9.1 millones de electores ecuatorianos están convocados a la consulta, el próximo 15 de abril, para responder a la pregunta: ¿Aprueba usted que se convoque e instale una Asamblea Constituyente con plenos poderes de conformidad con el Estatuto Electoral que se adjunta, para que transforme el marco institucional del Estado y elabore una nueva Constitución?
El ciudadano debe votar sí o no. Para la elección de una futura Asamblea Constituyente la opción sí debe obtener la mayoría absoluta.
La consulta popular y la iniciativa de la Asamblea Constituyente es una decidida propuesta del presidente Correa, en el Gobierno desde enero, quien el sábado afirmó: “La elección es muy fácil: votar por el sí o votar por los de siempre (los políticos tradicionales). Ustedes escogen, compatriotas”.
Consultado sobre los niveles de desinformación descrita, el presidente del Tribunal Supremo Electoral, TSE, Jorge Acosta, indicó que “ no hemos tenido el tiempo ideal para hacer la publicidad”.
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Pero explicó que los últimos siete días serán de alta incidencia en el tema de la difusión de la consulta.
Acosta anunció en ese sentido el incremento de la frecuencia de los spots publicitarios y la realización de simulacros de votación en el país.
El partido de oposición Unión Demócrata Cristiana y el Movimiento Libertario han llevado adelante una campaña en favor del no de la Constituyente, en Ecuador.
La propaganda llama a votar no al socialismo del siglo XXI, pues argumentan que Correa pretende acumular poderes a través de la Asamblea, para implantar un modelo semejante al del presidente venezolano Hugo Chávez.