La familia del futuro
El escáner de la memoria es el último invento que Lewis, un niño de 12 años abandonado, presentará en la feria de ciencias del pueblo, pero esto se le arruina por la aparición del misterioso “Hombre del Sombrero” y de un niño, Wilbur, quien asegura ser de una unidad especial de agentes de policía del futuro.
Todo este remolino de eventos inesperados abruman a Lewis, quien se muestra escéptico pero Wilbur se encarga de llevarlo al futuro donde comienza una gran aventura (lástima que el sonido en los cines era tan fuerte que era necesario taparse los oídos) al futuro, a una ciudad de ensueño con burbujas y pasto tan verde que parece sintético.
La cinta está basada en el libro de William Joyce, Un Día con Wilbur Robinson, con una familia excepcional, unas ranas cantantes, un pulpo mayordomo, la abuela títere, las guerras de las albóndigas y Doris, un temible sombrero robot que nos hace recordar a la enloquecida máquina de Odisea del espacio, un dinosaurio de brazos cortos y cabeza demasiado grande para cazar, escapado del Parque Jurásico, un abuelo que ha perdido su dentadura y un joven apurado al estilo de la película Volver al Futuro y sus secuelas de finales de los ochenta con la participación de Michael J. Fox.
Aquí lo más interesante es la calidad de imágenes, el trabajo computarizado que incluyó el más mínimo detalle visual, una historia amarrada al ayer, el hoy y el mañana y la intensidad de la narración que a veces parece demasiado rápida. Y tras el robo del invento, Lewis enfrenta una crisis sobre el verdadero potencial de su intelecto para definir si es nada más un peligroso pasatiempo o si tiene la capacidad de construir cosas que no exploten a los 10 segundos. Además, deberá verse con su madre, aquella mujer que lo abandonó.
Como entremés nos ofrecen al ratón Mickey, el perro Pluto y el pato Donald que entre juegos y deslices tratan de construir un barco. Esto es un antes y un después, el pasado de caricaturas de Walt Disney con el futuro de Wilbur digitalizado. O para quien lo quiera, una nota de nostalgia entre lo ido y el deslumbrante porvenir amenazado siempre por miles de “Hombres del Sombrero”. Es el mensaje del cambio y de lo mejor que está por venir.