Durante treinta años la familia de Adela López Báez ha subsistido por dos negocios, una pulpería y una comidería, y sus clientes principales han sido trabajadores de la empresa minera del poblado La Libertad.
Sin embargo, desde la semana pasada Adela vive con el temor de fracasar porque la empresa Desarrollo Minero Nicaragüense (Desminic) inició el cierre temporal de operaciones en La Libertad y más de 280 trabajadores quedan sin empleo durante dos años y nueve meses.
La Libertad, poblado con ocho mil habitantes, a 34 kilómetros de la ciudad de Juigalpa, ha dependido por años de la actividad minera que en los últimos seis meses ha sido ejecutada por Desminic, subsidiaria de Glencairn, de Canadá.
Pero Desminic paralizó sus operaciones con el argumento de que los dueños de la empresa pretenden cambiar el mecanismo de procesamiento de oro, para evitar pérdidas.
El gerente general de la empresa, ingeniero Pablo Venturo, dijo que en estos seis meses de operaciones han tenido una pérdida de seis millones de dólares.
OBREROS SE HAN IDO
Sin ser empleada directa de la empresa minera, Adela López también ha sido golpeada por el cierre de ésta. “Claro que nos afecta. Usted sabe que (los trabajadores) de las minas a mí me buscaban para hacerles su comida y para cuidarlos; me pagaban quincenal”, explicó.
“Estamos claros que no hay nada qué hacer, los negocios están malos, casi toda la gente (trabajadores de la mina) se ha ido”, dijo con resignación.
Lo más probable es que Adela cierre la comidería y trabaje sólo en la pulpería, “para medio mantener a la familia”, porque los comensales son menos cada día.
El comerciante Raúl Bravo Miranda también ve caer los negocios en La Libertad tras la paralización de la actividad minera. “Nosotros le damos al trabajador crédito para 15 días, pero ahora con el cierre de la empresa el comercio se va al suelo, nosotros trabajamos con dinero prestado que tenemos que pagar con intereses”.
“Al no tener clientela, nosotros nos iríamos al fracaso… Si usted viera, la semana pasada cómo se encontraba desolado el pueblo, ni 50 córdobas vendíamos al día… Con un paro de dos años (de la empresa minera) mejor hay que emigrar a otras partes”, comentó Bravo, quien desde hace 20 años se dedica al comercio.
“MUERE” EL MUNICIPIO
El ganadero Denis Amador opinó que al cerrar operaciones Desminic, el municipio “muere” porque la mayor fuente de trabajo es esa empresa. “En la ganadería cada quien tiene su personal y hasta ahí nomás y entonces todo lo que es el sistema de comercio se va, porque dependen de los trabajadores de las minas”, explicó.
La municipalidad también ha sido afectada por la paralización de la minería, porque dejará de recibir 211 mil dólares anuales en impuestos que paga la empresa Desminic.
La alcaldesa liberal de La Libertad, Marina Lorío, aseguró que el cierre temporal de la mina afectará directamente el presupuesto del año 2007, porque dejará de ejecutar varios proyectos sociales.
Explicó que de 12 proyectos sociales que tenía programado ejecutar durante el presente año, sólo va a realizar dos o tres, entre ellos el mejoramiento de caminos de penetración y la reparación de ciertas calles del poblado.
Otras obras, como el mejoramiento de escuelas, la construcción de viviendas y de puestos de salud, se cayeron por falta de fondos que esperan recibir de los impuestos a la empresa minera.
La alcaldesa Lorío dijo que la paralización de la mina provocará más desempleo, más pobreza y más delincuencia en el municipio de La Libertad.
PRECIO INFERIOR AL COSTO
El ingeniero Venturo explicó que el proyecto de reconversión tecnológica, que pretenden hacer en la mina de La Libertad, consiste en cambiar el tratamiento y procesamiento del mineral, porque el actual, en pilas, es poco eficiente.
La compañía Glencairn adquirió esa concesión minera hace seis meses y en este período sólo produjo 15,033 onzas de oro, a un costo operativo de 766 dólares por cada onza.
En Canadá vendieron la onza de oro en 617 dólares, un precio menor de lo que les costó producirlo.
Por eso Desminic solicitó al Gobierno la “suspensión temporal colectiva” de los trabajadores y pretende instalar en La Libertad el método de molienda y cianuro directo, con capacidad de cinco mil toneladas por día.
“Se muele, se reduce a partículas microscópicas, luego se almacena y permite liberar la partícula de oro; eso va a permitir recuperar el oro y es posible que se duplique el oro sin incrementar el volumen del material (broza)”, explicó.
Venturo informó que el 25 por ciento de los 282 trabajadores de la empresa seguirá trabajando en los próximos tres meses.
Luego reducirán el personal al 18 por ciento y en los meses de octubre y noviembre empezaría la reintegración paulatina de los empleados.
Ronaldo Mejía, secretario de asuntos laborales del sindicato Rigoberto Cruz, de la mina de La Libertad, dijo que ellos están de acuerdo con que la empresa cambie su mecanismo de procesamiento del oro, pero se oponen a la suspensión temporal por 33 meses, ya que temen no ser reintegrados durante ese período.