Quienes le temen a un maremoto es necesario que sepan que las playas de Pochomil, Masachapa, Quisalá y El Madroñal son quizá las más seguras del litoral Pacífico porque cuentan con sirenas, rutas de evacuación señalizadas y la población sabe adónde huir ante la llegada de una ola gigante.
Un año después de capacitaciones e instalación de equipos técnicos, estas cuatro comunidades costeras del municipio de San Rafael del Sur están mejor preparadas para enfrentar un tsunami y ayudar a los turistas a salvarse.
Así lo indicó Marcia Sánchez, responsable de Proyectos de la Cruz Roja Nicaragüense, institución encargada de dirigir los trabajos de prevención ante tsunamis en estos lugares. De hecho, esta es la única zona costera que cuenta con el sistema de sirenas, un mareógrafo y un sismógrafo para prevenir un desastre, debido a que se trata de un proyecto piloto.
Además de eso, se distribuirán 45,000 volantes, 2,000 afiches y 8,000 stickers para vehículos, gorras y camisas entre la población, con el mensaje de qué hacer ante un tsunami.
Parte de estos mensajes indican que un tsunami es una ola gigante con poder para destruir los bienes y la vida de quienes se encuentran en las costas, pero que existen señales premonitorias que pueden ayudar a las personas a actuar rápidamente para ponerse a salvo.
Sánchez aseguró que las comunidades cuentan con sistema de comunicación por radio para enfrentar el desastre, incluyendo a los socorristas, así como los refugios identificados.
En Pochomil y El Madroñal la sirena sonará desde las oficinas del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), mientras en Masachapa desde el Centro de Salud y en Quisalá sonaría desde la aguja de entrada.
La representante de la Cruz Roja expresó que hay interés en que esta experiencia sea reproducida en otros sitios, por ejemplo la cooperación alemana, a través de la GTZ, ya inició trabajos de información en Tola, Rivas.
En Nicaragua, más de 150 personas murieron a causa de un tsunami ocurrido la noche del primero de septiembre de 1992, un porcentaje importante vivía en Pochomil y Masachapa. Se estima que más de un millón de personas visitarán las playas esta Semana Santa.
A LOS BALNEARIOS
La Cruz Roja Nicaragüense, filial Managua, ayer despachó a 110 socorristas que se encargarán de velar por la seguridad de los veraneantes en los balnearios de Masachapa, Pochomil, El Trapiche, Xilóa y San Diego.
Byron Calderón, jefe nacional de los Socorristas, dijo que unos 900 voluntarios prestarán sus servicios en un poco más de 90 balnearios del país.
(Con la colaboración Roberto Pérez).