Irán liberó el miércoles a los 15 soldados y marinos británicos detenidos en lo que el presidente Mahmud Ahmadinejad llamó “un regalo de Pascua para el pueblo de Gran Bretaña”. Por su parte, el primer ministro Tony Blair dijo que “no le guarda rencor al pueblo iraní”.
La televisión estatal iraní dijo que los 14 hombres y una mujer, capturados mientras patrullaban en la región norte del Golfo Pérsico el 23 de marzo, partirán de Irán el jueves en un avión. Un funcionario iraní en Londres dijo que serían entregados a diplomáticos británicos en Teherán.
El sorpresivo anuncio de Ahmadinejad se produjo en una conferencia de prensa, poco después de condecorar al comandante de la Guardia Costera iraní que interceptó a los soldados británicos.
“Me alegro de que nuestros 15 efectivos hayan sido liberados, y sé que su liberación será un alivio no sólo para ellos, sino también para sus familias”, dijo Blair frente a su oficina en el número 10 de la calle Downing. “En todo este proceso hemos tenido una posición moderada, firme pero serena, sin negociar pero tampoco sin confrontar”.
Al pueblo iraní, agregó Blair, “sencillamente quiero decirles lo siguiente: no tengo ningún rencor hacia ustedes”.
Asimismo manifestó su esperanza de que las futuras disputas se resuelvan mediante el diálogo.
Después de formular el anuncio, Ahmadinejad estrechó la mano de algunos de los detenidos, que se encontraban frente al palacio presidencial sonrientes y agradeciéndole la decisión.
El presidente estadounidense George W. Bush, que había condenado la captura de los británicos —a quienes caracterizaba como “ rehenes”—, también saludó la noticia, dijo su vocero nacional de seguridad Gordon Johndroe.
En la capital británica, Sky News reportó que Siria y Qatar desempeñaron un papel clave para resolver la crisis iraní. Un diario en Kuwait había anticipado la intervención siria horas antes. La Embajada siria en Londres también confirmó que Damasco había participado.
La liberación de los efectivos pone fin a una crisis de 13 días entre Londres y Teherán, suscitada cuando fueron capturados mientras buscaban posibles contrabandistas cerca de las costas iraquíes.
Irán aseguró que habían violado sus aguas territoriales, lo cual negó Gran Bretaña.