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Noticias >> Economía
El tamal es el bastimento típico de la Semana Santa. (LA PRENSA/S. GONZÁLEZ)
Alza del maíz reduce producción de tamales
Silvia González Siles
Corresponsal/ Jinotega
economía@laprensa.com.ni
¿Cómo se consumen?

El tamal pizque se elabora a base de maíz nesquisado, con ceniza y hojas parecidas a las de la mata de plátano.

Generalmente los comerciantes los venden rellenos con frijoles o sencillos, es decir a base de maíz.

La mayoría de nicas acostumbra consumirlos con frijoles fritos y cuajada, como ocurre en el departamento jinotegano.

En Jinotega, al igual que en el resto del país, es una costumbre, en esta semana, consumir el tamal pizque como bastimento.

Sin embargo, este año los jinoteganos están consumiendo menos tamales porque su producción bajó en el departamento, como secuela del aumento del quintal de maíz que se cotiza ya a 300 córdobas en la zona.

Catalina Blandón, una tortillera jinotegana, comentó que en esta Semana Santa redujo a la mitad la elaboración del producto.

Refirió que de 600 tamales que elaboró en la Semana Santa del 2006, esta vez hizo 300 los cuales vendió a 1.50 córdobas cada uno.

Blandón, para sacarle ganancia, los ofertó más pequeños por el “elevado” precio del maíz que incrementó en un 50 por ciento en Jinotega.

“El maíz está muy caro, el año pasado (cuando el quintal del grano era más barato) logré hacer los 600 tamalitos, pero ahora la gente se quedó buscándolos porque para nadie es rentable trabajar con materia prima tan cara”, argumentó.

OTRAS OPCIONES

Otros negocios optaron por otra estrategia: en vez de reducir el tamaño del tamal, decidieron comercializarlos entre 2 y 2.50 córdobas.

A pesar de eso en la mayoría de esos establecimientos el producto se agotó.

Algunos consumidores del tamal pizque como Damira Herrera, originaria de Managua, lamentaron la reducción del tamaño y el incremento del valor de esa oferta.

Herrera mencionó que desde hace tres años visita Jinotega para comprar el producto descrito y compartirlo con sus amigos, de modo que insistió en que “es una pena que hayan cambiado de tamaño y de precio”.

No obstante Daniel García, uno de los comerciantes locales, señaló que está satisfecho con la venta, ya que hasta el momento ha logrado vender más de 2,500 tamales, con lo cual ha obtenido más de 5,000 córdobas.

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