La economía nicaragüense reportará más inflación de la proyectada por el Gobierno, concordaron ayer los expertos nacionales consultados sobre el tema.
El economista Néstor Avendaño sostuvo que las proyecciones de inflación para este año difícilmente se van a mantener, tal y como las calculó el Gobierno a través del Banco Central de Nicaragua (BCN) en enero pasado.
El Ejecutivo calculó que la inflación se mantendría al final del 2007 en un dígito, es decir en un 7 por ciento.
La razón de que eso no va a ocurrir, de acuerdo a Avendaño, es la “inestabilidad” del precio internacional del petróleo.
“Si el precio se mantiene entre 60 y 62 dólares, la inflación podría cerrar en 8.5 por ciento y no en 7 por ciento a como había proyectado inicialmente (el Gobierno)”, indicó.
En los últimos días el precio del barril del petróleo, equivalente a 159 litros, ha permanecido, en el mercado mundial, por encima de los 60 dólares.
INCIDENCIA DEL CRUDO
Sin embargo, José Luis Medal, otro economista, manifestó que el incremento en el precio internacional del crudo no tendrá un efecto inflacionario en la economía.
Ya que “los procesos inflacionarios se presentan cuando el Gobierno empieza a hacer emisiones de dinero sin respaldo, cosa que todavía no se ha dado”, sostuvo.
No obstante apuntó que la inflación podría fluctuar, a nivel local, entre un 7 y 8 por ciento.
Aunque no explicó las causas del comportamiento que pronosticó.
Según sondeos realizados por LA PRENSA, el precio de cada litro de combustible, diesel y gasolinas, ha aumentado en promedio dos córdobas en cuatro semanas.
El economista Róger Cerda, experto en temas de Hidrocarburos, mencionó que lo anterior obedece al aumento del costo del barril de petróleo en las últimas nueve semanas.