Al menos 60 escuelas públicas y privadas del país podrían resolver el problema de la falta de agua en sus centros, si adoptan un sistema para almacenar el agua de lluvia, según una propuesta desarrollada por el Instituto Interamericano de Cooperación Agropecuaria (IICA).
El proyecto consiste en recoger y almacenar el agua de lluvia que cae en los techos de las escuelas, para luego ocuparla en el riego de huertos escolares y en limpieza de los baños.
El programa también tiene por objetivo “fomentar prácticas educativas y productivas que posibiliten una mejor alimentación de los estudiantes”.
Según el especialista del IICA en temas de agua, Marcelo Gache, el proyecto mejoraría la salud de los maestros y estudiantes de las escuelas nacionales, con la construcción paralela de unos 60 huertos a partir de este mes.
FALTAN RECURSOS
Un comunicado de prensa publicado en el sitio web del IICA, indica que “en los lugares más secos de Nicaragua caen por lo menos 500 milímetros anuales de lluvia, lo que significa que por cada metro cuadrado del techo de una escuela se puede (recolectar) unos 500 litros de agua”.
El IICA promueve la iniciativa en coordinación con la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham), la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Ministerio de Educación (Mined).
No obstante, para concretar el proyecto los centros educativos necesitan adquirir canales, tubería, cisternas y una bomba para extraer el agua, lo que costaría unos tres mil dólares por cada escuela.
En la actualidad, departamentos como el de Chontales padecen la escasez del vital líquido, lo que influye en la deserción escolar.