Una avalancha de imágenes a pedido, películas, programas o videoclips, que unen televisión e internet y disponibles con solo un “clic” en todo tipo de pantallas, desde el home cinema hasta el teléfono portátil, pronto dejarán en la historia a la vieja y querida televisión clásica.
Internet y sus innumerables películas o programas para descargar podrán ser vistos, con muy buena calidad, en una televisión: al menos eso es lo que ya permiten decodificadores como el Apple TV o el decodificador-grabador del grupo TiVo.
La tecnología todavía no es perfecta (una hora para trasladar una película de internet al TiVo) y otro punto débil es que empresas como Amazon e iTunes ofrecen sólo las películas que algunos estudios de cine acordaron con ellos.
Además, cada aparato está vinculado a un solo sitio, TiVo con Amazon, y Apple con iTunes. El interés de estas primeras ofertas sigue siendo así limitado.
Pero la tecnología está allí, pronta para recibir la oferta. Es lo que debería permitir, por ejemplo, hacia mediados del 2007, el artefacto SlingCatcher anunciado por el grupo Sling Media.
DE LA TV A LA PC
Transmitirá a una televisión todo el contenido de vídeo de la red o de una computadora, sin limitarse a medios asociados, con todos los litigios en materia de derecho de autor que eso permite anticipar.
La Slingbox del mismo grupo, lanzada en 2005, permite lo inverso, y se conecta a la televisión para enviar por internet todos los programas a cualquier computadora del mundo. De manera tal, que si uno viaja la televisión lo sigue a todas partes.
Estos artefactos anticipan un consumo de imágenes revolucionario: catálogos enteros de los estudios de Hollywood o de programas de televisión disponibles en un televisor o teléfono portátil, pero también los vídeos creados por los propios internautas, filmados con cámaras o teléfonos móviles.
“Es una cruzada entre internet y televisión, inimaginable hace diez años. Dentro de dos años, la televisión ya no será más una caja especializada, sino uno de los elementos de una red doméstica inalámbrica. Miraré el vídeo de internet en mi televisión y viceversa, y podré grabar películas compradas en un sitio en internet”, explica Tim Hanlon, del gabinete de análisis estratégico Denuo.
TODAS LAS PANTALLAS CONVIVIRÁN
“Algunos dicen que el vídeo en el teléfono móvil no funcionará. Por supuesto, no remplazará el hecho de ponerse cómodo para mirar una película de dos horas en una televisión de alta definición. Pero si estoy en un aeropuerto, mi avión está retrasado y quiero mirar el final de un partido de basquetbol, una pequeña pantalla será exactamente lo que quiero”, subrayó.
En Estados Unidos, los telespectadores ya pueden mirar la televisión en forma diferente: por ejemplo, en su teléfono móvil, gracias a nuevos servicios como VCast, que acaba de lanzar el operador telefónico estadounidense Verizon, donde es posible cambiar de canal con el teclado, como un control remoto.
En una televisión clásica o de alta definición, pueden mirar por menos de 4 dólares cientos de películas recientes, cargadas en pocos segundos, como propone Time Warner Cable.
Los decodificadores-grabadores no sólo graban y almacenan decenas de programas sino también, permanentemente, la cadena que mira el telespectador, lo que permite volver para atrás en un programa mientras se está mirando, o verlo en diferido.