Las autoridades del Consejo Supremo Electoral (CSE) decidieron excluir a los nicaragüenses que residen en el exterior, del proceso de modernización de la cédula de identidad.
El vocero del CSE, Félix Navarrete, dijo este fin de semana que sólo los ciudadanos que estén inscritos en el padrón electoral o que soliciten su documento de identidad podrán recibir la nueva cédula, no así los que residen en el exterior.
Navarrete señaló que las razones por las cuales el CSE no puede iniciar un proceso masivo de cedulación en el exterior, se deben fundamentalmente a que no hay un censo que demuestre el número de nacionales en cada país del mundo, además, el Poder Electoral no cuenta con los recursos económicos para ejecutar ese proyecto.
El portavoz negó que existan motivaciones políticas, como lo han expresado organismos como el Movimiento por Nicaragua y Ética y Transparencia.
Además, Navarrete indicó que para iniciar un proceso de cedulación en el exterior se requiere de una reforma a la Ley Electoral.
Sin embargo, hasta ahora los dos partidos que controlan la Asamblea Nacional, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista no han mostrado mucho interés en ese tema.
CREAR OFICINAS DE CEDULACIÓN EN LOS CONSULADOS
LA PRENSA realizó un sondeo en la capital para conocer la opinión de la población sobre la decisión del CSE de no cedular a los nicaragüenses que residen en el exterior y que se abran oficinas de cedulación en los distintos consulados.
Jenkell Arauz consideró que es necesario crear las condiciones para que los nacionales puedan hacer sus trámites desde el lugar donde residen, sin necesidad de gastar en el pasaje hasta Nicaragua, ya que la cédula la ocupan para identificarse, y no únicamente con el interés de votar.
Sin embargo, indicó que su familia viene a Nicaragua cada vez que hay elecciones, sean municipales o nacionales.
“Mis hermanos vinieron casi todos a solicitar su cédula, porque a la hora de alguna votación, habemos personas que somos bien patriotas y estemos donde estemos siempre venimos a nuestra tierra a ejercer el voto”, señaló.
Agregó que es del criterio de que “en cada Consulado debería haber una oficina de cedulación, para que las personas que viven en Guatemala, en El Salvador, en Estados Unidos, pues lleguen a solicitarla ahí”.
Asimismo expresó que en los consulados de Nicaragua le deberían entregar la cédula a cada nicaragüense que la solicite.
Por su parte, Justo Pastor Fernández opinó que “le sale más barato a los nicaragüenses y más cómodo recibirla en cualquier país donde estén residiendo”.
POBLACIÓN QUIERE CÉDULA A COLORES
Otro de los temas que captó el interés de los capitalinos fue el nuevo diseño de la cédula de identidad, que probablemente estrenará el CSE en el 2008.
Los consultados coincidieron en que la nueva cédula de identidad debe ser a colores, ya que da mayor atractivo visual y permite identificar a los portadores.
Sin embargo, uno de los obstáculos que planteó la jefa de la bancada de Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), María Eugenia Sequeira, es que una cédula con una barra digital podría prestarse para ser manipulada por los partidos mayoritarios.
La actual cédula de identidad está elaborada a base de papel moneda y plástico, lo que la hace muy frágil cuando se expone al agua o al calor, eso sin contar las perforaciones que le hacen los miembros de las Juntas Receptoras de Votos, por orientación de las autoridades del Consejo Supremo Electoral (CSE), cada vez que hay elecciones.
Los pobladores señalaron que la nueva cédula de identidad puede tener dentro de sus elementos de seguridad las siglas del CSE, tal como la licencia de conducir, además debe poseer una barra electrónica con la que se puedan comprobar los datos específicos del portador.
RETRASO EN LA ENTREGA DE CÉDULAS
Isabel Villalobos, comerciante del Mercado Oriental 2, expresó que las nuevas cédulas de identidad deben ser a colores, además no deben estar expuestas a pinchaduras.
Asimismo, criticó a las autoridades electorales por el retraso que provoca la reposición de la cédula, que se la retrasaron por seis meses (180 días).
La semana pasada el organismo cívico Ética y Transparencia denunció que el CSE tarda más o menos 150 días para entregar la cédula de identidad a las personas que la solicitan por primera vez, y más o menos noventa días por la reposición del documento de identidad.
Jenkell Arauz, comerciante del mismo Mercado Oriental 2, considera que la nueva cédula debe ser “moderna, menos complicada en su numeración o código, para que ocupe un menor espacio”.
LA BARRA ELECTRÓNICA
Además, dijo que es una necesidad para los dueños de comercios o establecimientos que la nueva cédula contenga una barra electrónica que permita identificar a los portadores, especialmente a la hora de pagar con una tarjeta de crédito.
“Nosotros como dueños de establecimiento a veces necesitamos una cédula que realmente se mire claramente el rostro de la persona, porque si vos te fijás, las fotos de estas cédulas son como fotocopias, entonces no se determina bien a la persona, además que uno se mira horrible”, señaló Arauz.
“En muchas gasolineras y en ciertos establecimientos tienen dudas acerca de tu cédula, porque la foto sale distorsionada, a veces ni te parecés del todo y pareciera como si estuvieras muerto, entonces queremos evitar esas cosas y queremos algo con colores, como la licencia de conducir”, recalcó.
La propuesta de Arauz es que a través de un infrarrojo se pueda identificar “quién es, cuántos años tiene y dónde vive, como una medida para controlar la delincuencia”.
Justo Pastor Fernández Flores dijo que conoce casos en que los delincuentes han escaneado una cédula de identidad para realizar sus fechorías.
“Es fácil sacarle copia, fácil de escanearla y cualquiera puede alterar una cédula; yo conozco casos y he visto casos donde las escanean y se prestan para la falsificación”, dijo Fernández.
Por su parte, María Benilda Gámez manifestó que el deterioro de las cédulas actuales se debe, fundamentalmente, al tipo de material que usa el CSE para la fabricación del documento de identidad. Con este planteamiento coincidió Petrona Cortez.
“En el caso de mi cédula, lástima que no la ando ahorita, el material es pésimo, sobre todo con las perforaciones el plástico tiende a deteriorarse”, subrayó Gámez.
“Mis dos chavalos también se están quejando. Uno tiene 19 años y se la dieron el año pasado, y la otra tiene 17 (años) y ya están deterioradas, tanto el cartón como el plástico. Imagínese que a los dos les hice sus trámites desde que tenían 16 años, y se las dieron un mes antes de las elecciones”, explicó Gámez.
De igual forma, Eleázar Bermúdez expresó que la nueva cédula nicaragüense debe contener el mismo formato de los documentos de identidad de otros países de la región.
“Tiene que ser comparada con las de otros países, para eso se podría usar otro tipo de material, porque realmente el material que portamos en la cédula es de baja calidad”, afirmó.