Cuba y España relanzaron el martes sus relaciones y acordaron crear un mecanismo de diálogo político bilateral en el cual no se excluye el tema de los derechos humanos, punto de fricción de la Isla con los países de la Unión Europea (UE) en esta década.
Los convenios firmados así como la reorientación de los nexos bilaterales fue el resultado de una visita de dos días del jefe de la diplomacia española, Miguel Angel Moratinos, quien además concluyó su gira isleña con un encuentro anoche con el presidente interino, Raúl Castro.
No trascendió el contenido de esta reunión, pero Moratinos entregó al mandatario temporal una carta del Rey Juan Carlos para su hermano, el convaleciente líder Fidel Castro.
Por la tarde del martes, el Canciller cubano Felipe Pérez Roque y su homólogo español rubricaron dos convenios y un comunicado conjunto en el cual expresaron satisfacción por la visita.
El primer acuerdo estuvo destinado a establecer un mecanismo de conversaciones sistemáticas a alto nivel. El siguiente encuentro de este diálogo será en mayo venidero, indicaron los funcionarios.
En segundo término se convino un documento de reanudación de la cooperación española, lo que contempla el estudio de un acuerdo para proteger inversiones, la renegociación de una deuda cubana con España de alrededor de 1,000 millones de dólares y la posible reapertura del centro cultural ibérico en esta capital, cerrado durante la casi ruptura de las relaciones tanto con Madrid como con la Unión Europea (UE).
“ Esta ha sido una visita necesaria”, dijo Moratinos a la prensa junto a Pérez Roque.
Según el funcionario español, la gira y su acercamiento al Gobierno de La Habana no significará una ruptura en la posición europea, sino que a su regreso informará de lo acontecido a los socios de la UE.
El anfitrión cubano indicó que todas las charlas transcurrieron con respeto de las partes a la soberanía nacional.
“Él (Moratinos) no ha intentado darme lecciones ni yo tampoco a él”, comentó Pérez Roque.
Consultados por periodistas, ambos cancilleres descartaron que estas negociaciones incluyan la liberación de disidentes o una evaluación por parte de Cuba de su política en derechos civiles, cuestión en donde las visiones contrapuestas de la Isla y la UE fueron el centro de un conflicto diplomático.
Más aún, Pérez Roque insistió en que no se trata de presos políticos, sino de mercenarios que han recibido financiamiento para subvertir el orden en Cuba y fueron sentenciados por el Poder Judicial.
Pérez Roque y Moratinos encabezaron a su vez una recepción diplomática el lunes por la noche en la Embajada española, en la cual el representante de Madrid aseguró que trabajará para que sus socios europeos puedan establecer una relación serena y confiada con Cuba.
Paralelamente, el cubano aseguró que la visita “es una importante rectificación, abre nuevos caminos y restaña viejas heridas muy profundas”.