Muchas lágrimas esta semana en Bellísima. Todos andan desesperados. Después de que el pobre Pascual pasó su mayor vergüenza al exponerse en ropa interior, por ayudar a Victoria, es humillado por Rebeca, pero él les hace ver la canallada que le hicieron y hasta los hace llorar. Rebeca hace todo eso porque está herida en su orgullo pero luego recapacita y le ofrece disculpas, por último se perdonan y se hacen amigos, pero ella está confundiendo las cosas, está enamorada de él.
Victoria, por su parte, anda desesperada y termina pidiéndole ayuda económica a Julia, claro que Bía trata de impedirlo pero no lo logra. La bruja de Bía investigó sobre el secreto de Katina con Nikos y va a sacar provecho de ello, ahora tiene en sus manos a los dos, a Murat y a Katina.
André está sacando las uñas, hizo que Julia le firmara un poder para tomar el control de la empresa y la quiere mantener dopada con el pretexto de que está estresada y necesita descansar, ella se está dando cuenta de que algo anda mal con las pastillas y a escondidas va a consultar otro médico pero aun no desconfía de él.
Otra de las cosas que está haciendo André es aislar a Julia, no permite que nadie se le acerque, incluso, le llama la atención a Victoria pero Julia se da cuenta y no permite que la siga maltratando, en la empresa también anda maltratando al personal, ya se cree el dueño y empieza a sacar su verdadera personalidad pero Julia cree que es por protegerla. Creo que también está pasando algo raro entre André y Éricka, ella se siente muy perturbada con su presencia y él ya se dio cuenta y lo va a aprovechar, al parecer, este galán no es nada bueno.
Nikos está en peligro en Grecia, la gente de Bía lo anda siguiendo muy de cerca. Otra desesperada es Mónica porque Bento va a mandar a Toniño a un internado de muy mala fama, así que corre donde Alberto a pedirle ayuda; por supuesto, Cemil se enoja pero luego la perdona y siguen juntos hasta ahora, porque Alberto no ha dejado de luchar por conseguir su amor, creo que las cosas van a seguir igual hasta que ella le ponga un alto definitivo o lo acepte de una vez.