El color naranja dará un toque muy alegre a cualquier espacio de su casa.
Desde el punto de vista sicológico, el naranja se define como un color alegre, dinámico, que denota optimismo y está asociado con el buen humor y la amistad.
De él se derivan infinitas posibilidades y combinaciones que se pueden usar de acuerdo a la estancia a decorar. Por ejemplo, al mezclarlo con gris obtiene un naranja más oscuro y si se mezcla con blanco dará tonos pasteles.
La diseñadora de interiores Patricia Chévez de Esquivel señala que en los ambientes modernos luce muy bien el naranja saturado. “Como es un color muy fuerte, se usa para destacar ya sean puntos focales, paredes, cortinas, tapicería, cojines, cerámicas, vasijas de cristal”, expresa.
En un ambiente rústico se encontrará con mayor pigmentación hacia el color terracota, aunque no es conveniente usar este color en una estancia pequeña porque se hace muy pesado y reduce visualmente el lugar.
El naranja también se puede usar en elementos decorativos como candelas porque va de maravilla con las maderas puras.
En las casas de playa, el naranja es un color vivaz que al combinarse con blanco o colores contrastantes como el azul, el amarillo y el verde, logran combinaciones alegres y propias para ese ambiente.
Cuando se usan colores estridentes, la diseñadora aconseja usar un elemento de enlace, ya sea el blanco, gris o el beige, para bajar el tono.
Según Chévez no hay ninguna prohibición porque la decoración del hogar es algo muy personal, uno escoge los colores a su gusto y de acuerdo a su forma de ser.