Una comisión interinstitucional se reunirá con leñateros afectados durante el operativo del Plan leña, en la búsqueda de una salida a la situación económica en la que se encuentran en este período de verano.
“Gestionar financiamiento, asistencia técnica y un cambio de actitudes sobre el manejo del bosque”, son las posibles soluciones a un marcado proceso de deterioro de la flora y la fauna de Chinandega, castigada por incendios, tala y deforestación.
Los leñateros, pertenecientes a las comunidades rurales del municipio, dijeron a LA PRENSA que intentaban ganarse 300 córdobas por cada viaje de leña, actividad que representaba un sacrificio porque además de rajarla, su comercialización demandaba levantarse en la madrugada, hora en que la trasladan por más de 20 kilómetros para ofertarla a sus clientes en la ciudad de Chinandega
Un inesperado operativo les sorprendió. “Yo no saco leña del cerro. Soy campesino y no tengo cómo darle de comer a mi familia, perdí mi día y aquí ellos (el alcalde) no quieren ni oír explicaciones”, dijo preocupado Salvador Maldonado, un campesino, originario de la comarca Rancherías, a 30 kilómetros de Chinandega.
El Plan leña, organizado por la Oficina de Medio Ambiente, el Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente y la Policía Nacional dio como resultado la retención de seis carretones de leña y un camión con tablas de madera preciosa, que bajaba de la zona de Cosigüina.
La leña decomisada será vendida y el dinero se usará para sufragar gastos del Plan leña.