Familias pobres de la Habana, consumen agua de pozas contaminadas para resolver las necesidades en sus hogares. /LA PRENSA/W.ARAGÓN
Zona rural de Estelí con sed
Más de 300 familias pobres consumen agua contaminada ante la falta del vital líquido
Las aguas contaminadas han provocado en los niños infecciones respiratorias y de la piel
William Aragón Rodríguez Corresponsal/Estelí
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Cerca pero distante A pesar de que la comunidad La Habana está ubicada a tan sólo 7 kilómetros al sur de la ciudad de Estelí, ha permanecido en el abandono por parte de los gobernantes de turno. Los pobladores también criticaron a los nuevos diputados en la Asamblea Nacional, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) del departamento de Estelí, que en varias ocasiones llegaron hasta sus hogares pidiendo sus votos, pero ahora ni los vuelven a ver. “Los señores diputados pasan todos los días para Managua en sus grandes camionetonas, cerca de nuestra comunidad que está a orillas de la carretera panamericana y ni siquiera se detienen para preguntarnos cómo van nuestros problemas”, dijeron miembros de la familia Salinas González. Esta familia indicaró que uno de esos diputados es hasta familiar de ellos. “Antes venían a hablar con nosotros, nos decían que si le dábamos nuestro voto y ganaban iban a ayudar a mejorar la comunidad, pero ahora al parecer ya se le olvidó, pues pasa rumbo a Managua y ni siquiera nos voltea a ver”, señalaron.

Unas 335 familias campesinas de la comunidad La Habana del municipio de Estelí sufren desde hace varios meses de la falta de agua para el consumo y de las necesidades básicas en sus hogares, debido a que las principales fuentes donde extraían el vital líquido se secaron.

En esa comunidad existen tres pozos, de los cuales dos están contaminados de heces fecales por la construcción cercana de letrinas; el otro se encuentra totalmente seco y las quebradas de agua que antes existían ahora parecen desiertos.

Producto del consumo de agua contaminada, centenares de niños de esa localidad están padeciendo de varias enfermedades señaló Cecilia Candelaria Cruz Cruz, promotora de la salud, quien añadió que los menores sufren de infecciones respiratorias y de la piel.

NO LES PERMITEN EXTRAER AGUA

Para las familias pobres de La Habana, el problema se agudizó más a raíz de que un organismo donante internacional construyera un pozo eléctrico en la escuela Sacarías Lorente, distante a sólo metros de otro pozo artesiano construido por la comunidad el que llevaba 70 años brindándoles agua.

Al parecer la construcción del nuevo pozo eléctrico secó totalmente la anterior fuente de agua y para remate la dirección de la escuela Sacarías Lorente no permite a las 335 familias campesinas extraer el vital líquido, a tal punto que mantienen con candado la entrada del centro escolar.

Aída Luz Cruz Palacios, docente de ese centro educativo, dijo que el pozo fue construido para beneficiar a los estudiantes del Sacarías Lorente y que en la firma del convenio para la edificación de la fuente de agua con el organismo donante contempla que es exclusivo para la escuela.

Otro problema señalado por los habitantes de la comunidad es que no cuentan con un centro de salud cercano para atender a sus enfermos.

ALCALDÍA DE ESTELÍ, BIEN GRACIAS

Cuestionaron que el actual alcalde del municipio de Estelí Ingeniero Pedro Pablo Calderón Matamoros, no se preocupa por resolver el problema momentáneamente a través del envió de pipas de agua, mientras se gestiona un proyecto de construcción de un pozo público.

“Llevamos cuatro años gestionando la formulación de un proyecto de agua potable ante el edil esteliano, pero ni siquiera nos atiende. Cuando andaba en campaña hasta nos abrazaba”, dijo el líder comunitario Nicolás Fuentes González.

LA PRENSA intentó en reiteradas ocasiones conocer la posición del alcalde de Estelí pero su asistente dijo que Pedro Pablo Calderón se encontraba muy ocupado.

También intentamos entrevistar a la delegada de Enacal Ingeniera María Elena Romero pero fue infructuoso.

“Vamos a organizarnos las 335 familias y vamos a exigir respuesta concreta a nuestras demandas comunitarias de mayor atención a las necesidades de salud, educación, asistencia a la producción y a la situación social” manifestó Rosa Morán Ruiz habitante de la comunidad La Habana.

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