Como “centralistas y autoritarias” calificó el ex ministro de Educación, Humberto Belli, las medidas de Miguel De Castilla, actual Ministro de Educación, de suspender de sus cargos a directores y a los consejos directivos escolares de varios colegios de Managua.
“Esto es una demostración del centralismo autoritario que es lo que la autonomía siempre quiso evitar. Que no fuera el Ministro o los delegados del Ministerio de Educación los que dictaran a quiénes se contrataban o se despedían, sino que lo hiciera la comunidad localmente”, explicó Belli.
Manifestó que es la asamblea de padres de familia y maestros quienes pueden destituir al consejo directivo escolar, pero no el Ministerio.
Los directores fueron suspendidos sin recibir ningún aviso antes de la resolución.
“Hay un principio de ética y de justicia elemental que es que no podés sancionar a alguien sin darle un derecho a la defensa”, detalla Belli.
Aseguró que el Gobierno “está ignorando los marcos legales y actúa de una forma autoritaria vertical, a pesar de toda la conversación sobre reconciliación, democracia, participación”.
NECESIDADES SIGUEN
En algunos colegios como el Miguel de Cervantes los padres de familia denunciaron la falta de materiales educativos.
“No podían prohibirse las cuotas voluntarias si el Estado no se comprometía a suplir los recursos que éstas producían”, argumentó Belli y añadió que estas cuotas eran un reconocimiento de la capacidad limitada del Estado en suplir a los centros escolares.
Josefina Vannini, directora ejecutiva del Foro Educativo Nicaragüense (Eduquemos) comentó que las medidas de De Castilla son “totalmente arbitrarias”.
“No es una medida que se hace para beneficiar al colegio sino que es una represalia. Sigue la política del Gobierno de quererlo controlar y centralizar todo”, aseguró Vannini.