Jesús del Triunfo salió a pasear. El sábado, unos amigos de Niquinohomo lo invitaron a pasar la noche en su propia vigilia, entre rezos, cantos, música, comida y pólvora.
El sábado, la imagen de Jesús pasó la noche en casa de los mayordomos Ángela de Ruiz y su esposo Sergio; y regresó a su iglesia hasta el Domingo de Ramos, montando una burrita prestada, cuyo dueño es evangélico.
Ayer, los fieles católicos realizaron la conmemoración del pasaje bíblico que relata el regreso triunfal de Jesús a Jerusalén, montado en una burrita.
En Niquinohomo la celebración inició desde el sábado, en la casa de los mayordomos, donde construyeron una enramada, repartieron comida, rezaron, celebraron la liturgia y se prepararon para la procesión del día siguiente.
MAYORDOMOS
Ángela Ruiz, quien ha sido mayordoma junto a su familia durante los últimos cuatro años, dice que la tradición de la vigilia implica repartir chicha, masa de cazuela, buñuelos y vigorón, entre los asistentes.
Ella junto a su esposo y sus seis hijos se hacen cargo de los gastos, que incluyen alimentos, música y la infaltable pólvora.
El presupuesto promedio para la celebración de Jesús del Triunfo ronda los 30 mil córdobas, monto que es cubierto en su mayor parte por los mayordomos, quienes además cuentan con el apoyo de amigos como la Cofradía del Santísimo.
PAGO DE FAVORES
En la procesión del Domingo de Ramos abundaron los llamados nazarenos, niños vistiendo cotonas moradas, como una forma en que sus padres agradecen favores recibidos.
Esos mismos favores son los que han llevado a la familia Ruiz a ofrecerse como mayordomos en los últimos cuatro años.
Según doña Ángela, quien labora como comerciante de frutas en el mercado de Masaya, su familia se ofrece para dar gracias “por la salud, por la energía y por el bienestar de la familia”.
El párroco de Niquinohomo, Alan Delgado, dijo que “las fiestas de aquí son bien solemnes, empezando por la vigilia que se hace el sábado antes del Domingo de Ramos por la noche. Se hace la liturgia de la Palabra, se reza el santo Rosario y pasa en vela el Señor toda la noche”.
Durante la liturgia, ayer, la larga iglesia de Niquinohomo, que mide unos cien metros de longitud, estaba a reventar.
Muchos feligreses celebraron toda la misa de pie.