El juicio de “la huaca” incoado contra el ex presidente Arnoldo Alemán Lacayo, ha representado en toda su dimensión, la oportunidad para el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de sacar grandes réditos costosos para el país. Movilizarse por todo el país ha sido para Alemán un tedioso proceso de negociaciones y pactos que para el sandinismo se traducen en apoderarse de la mayoría de espacio en el Poder Judicial, más significativas reformas a la Constitución.
Un breve repaso hecho por LA PRENSA de los acontecimientos político-judiciales más destacados desde que Alemán fue desaforado en el 2002 y llevado al banquillo, refleja cómo el sandinismo ha utilizado el caso de “la huaca” en beneficio suyo y cómo el Poder Judicial se ha vuelto el aparato clave para chantajear al ex mandatario.
A cambio, el PLC ha cedido espacios por un interés desmedido en lograr “soltar” a su líder de manos de un Poder Judicial dominado por el FSLN. Es así que el país ha visto “cocinar” en el parlamento reformas a la Constitución, el nombramiento de magistrados judiciales en base a las lealtades políticas y no por los méritos profesionales.