El Obispo de la Diócesis de Occidente, monseñor Bosco María Vivas Robelo, recibió el trabajo de restauración del retablo mayor de la iglesia Santa Ana, legendaria joya arquitectónica perteneciente al arte sacro de la localidad.
La obra fue restaurada por el italiano Orazio Petracone, experto en el oficio de restauración, en cuyas manos se delegó el remozamiento del frontal principal, la parte trasera y oculta, el sistema eléctrico e instalación del piso de mármol, lo cual tuvo un costo de unos 43 mil dólares.
Tras bendecir los trabajos, Vivas Robelo reconoció que la ocasión de las fiestas pascuales son un bello momento para que los fieles embellezcamos nuestras almas y nuestras vidas, por amor a Dios.
A la bendición del retablo asistió el empresario Piero Coen Montealegre y su familia, quien anunció que ya hacen las gestiones ante los gobiernos de España e Italia, para encaminar esfuerzos tendentes al remozamiento de la Basílica Menor y santuario nacional mariano Nuestra Señora de la Concepción del Trono, ubicado en la ciudad de El Viejo.
La Fundación Coen ha destinado parte de sus utilidades para embellecer además de la parroquia de Santa Ana, las iglesias de Guadalupe, El Calvario y San Agustín, y contempla a medio año proseguir con el mejoramiento de la iglesia de San José, ubicada en el barrio La Libertad y la capilla religiosa, construida contiguo al cementerio municipal.
La obra de restauración del retablo contó con el compromiso de los parroquianos.
Monseñor Jaime Ramos Flores, párroco de Santa Ana, explicó que animados por la donación de cerca de 23 mil dólares del señor Coen Montealegre, se comprometió a cubrir otros desembolsos, que hasta en la vísperas de la Semana Santa se contabilizan en 19 mil dólares, conseguidos a cuentagotas, gracias al extraordinario esfuerzo de los chinandeganos.