Los entrenamientos y la dieta que llevaba Zuleyka Rivera antes de convertirse en Miss Universo fueron tan extremos que no podía evitar desmayarse continuamente. La beldad puertorriqueña confesó que se extralimitó con su físico al punto de la deshidratación, debido a que los “súper fanáticos” del concurso, a quienes no identificó, le aconsejaron mal.
“Me mareaba todo el tiempo”, recordó Zuleyka en un aparte con la AP durante su visita a México, sede del próximo concurso.
Su condición se hizo evidente justo después de ser coronada como la mujer más hermosa del universo y previo a su primera rueda de prensa cuando tuvo un nuevo desmayo que llevó a muchos a pensar que algo no estaba bien con su salud.
En ese momento, Rivera explicó que el traje que utilizó, compuesto por múltiples cadenas de diamantes era demasiado pesado y, junto al calor y la emoción, la dominó.
Hoy reconoce que su sobreentrenamiento fue lo que más contribuyó a su desvanecimiento.
“Yo estaba bajo peso”, dijo con sus ojos muy abiertos.
Una vez que empezó su reinado, los organizadores de la franquicia la mandaron a subir de peso y poco a poco lo hizo.
“Yo creo que la sociedad y la moda tienen una mentalidad de belleza o un concepto que raya en la extrema delgadez” y son responsables de que ese canon se haya convertido en un estereotipo con el que se ejerce presión sobre las modelos, las cantantes y las candidatas a los concursos de bellezas, criticó.
Dijo ver con buenos ojos que algunos países hayan puesto reglas estrictas en sus desfiles de modas o aprobado leyes para tratar de combatir los crecientes casos de bulimia y anorexia que se reportan alrededor del mundo.