La Semana Santa comienza hoy con el Domingo de Ramos de la Pasión del Señor, que une el triunfo de Cristo aclamado como Mesías por los habitantes de Jerusalén, y hoy en el rito de la procesión de las palmas por los cristianos y el anuncio de la pasión en las calles, caminos e iglesias del mundo con la fe y la proclamación de la narración evangélica en la misa, en un solo espíritu impregnado de amor hacia el Mesías, los cristianos dirán: ¡Viva Jesús, el Hijo de Dios!
Hoy cristianos de todo el mundo recorrerán en procesión la tradicional entrada de la burrita con Cristo triunfante, el Mesías, el Salvador del mundo.
“La entrada del Rey de Reyes y Señor de Señores, entrando humildemente en Jerusalén, no en un bello y brioso corcel sino en una burrita para significar que es un Rey diferente a los terrenales, es un Rey del Cielo y la Tierra que con humildad y pasión de amor le demuestra al mundo que Él es el Mesías que viene a hacer la voluntad del Padre”, explicó el sacerdote Eddy Rojas, párroco de Ticuantepe.
Asimismo, añadió: “La entrada triunfal con palmas se evidencia con el grito ¡Viva Jesús, el Hijo de Dios! Se reflejan la victoria y la alegría del pueblo (y) que luego éstos mismos dirán: crucifícalo, crucifícalo”, expresó Rojas.
FE Y ORACIÓN
Por su parte, el sacerdote de Nandaime, Mario Campos, explicó a LA PRENSA que la tradición de la burrita que simboliza la entrada de Cristo a Jerusalén, es una celebración de mucha fe y fervor de los pobladores de Nandaime.
“Este pueblo vive con mucha fe la pasión de Nuestro Señor. Es importante mantener ese espíritu de fe por Nuestro Señor Jesucristo”, expresó Campos, quien invitó a los fieles a vivir la pasión en medio de la oración, la lectura de la Biblia, la compasión y tolerancia por los demás.